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miércoles, 7 de septiembre de 2011

Autos y seguridad nacional

Después de escribir un post sobre el (triste) estado de la blogosfera económica argentina (BEA), Finlandia y Rusia (o ELY y Mariano) publican dos excelentes posts complementarios sobre el dilema de la industrialización. A veces te sorprende comprobar como, desde dos lugares tan distintos, se puede estar diciendo en esencia lo mismo.


Es una vieja discusión, MOA vs MOI. Nuestro "destino manifiesto" agroindustrial vs nuestro "capricho" industrialista. Es un debate de los que uno disfruta ver en la BEA, pero quiero alertar sobre la inutilidad de meter en la discusión a la política automotriz. En el pasado, he despotricado contra eso de asignarle excesiva importancia a las "políticas de estado", pero se puede decir que todos los presidentes de la democracia (y antes también) han estado de acuerdo con que la Argentina debe producir automóviles.


Siempre se protegió a los autos. Gobiernos liberales y gobiernos nacionalistas, radicales y peronistas. Tendría que hacer un estudio más exhaustivo, pero creo que hasta los dictadores más sanguinarios tenían una debilidad por la industria automotriz. En el auge del festival de apertura de la economía, en 1991, se aprobó un régimen automotriz que liberaba importaciones, pero a cambio de inversiones y exportaciones. Se permitía la importación después del cierre total del mercado, pero siempre pensando en el mantenimiento de la industria local. El comercio de autos es una eterna espina política en el Mercosur. Muchas veces negociadas, más veces postergada, el sueño de una PAC sudamericana (la Política Automotriz Común del Mercosur) sigue siendo una de las grandes asignaturas pendientes del proceso de integración.


La Argentina nunca renunciará a tener una industria automotriz fuerte y viable. Aunque haya asignaciones alternativas de recursos más eficientes. Los detalles de implementación pueden variar según los signos políticos de los distintos gobiernos: en algunos casos se toman medidas que buscan el equilibrio de la balanza comercial, en otros casos se privilegia el mantenimiento de la mano de obra del sector. Por momentos se usan las "restricciones voluntarias", en otros momentos se aplica manu militari. A veces los subsidios son directos a las empresas productoras, a veces se disfrazan como apoyo a la industria (por ejemplo, con energía subsidiada). Pero siempre se busca mantener capacidad nacional.


Y la industria automotriz argentina no es un desastre. Tiene serios problemas (dependencia de capital y tecnología extranjeros, extinción parcial de las autopartistas en los '90) pero también tiene una ventaja importante: el Mercosur es funcional a la estrategia global de las automotrices para cubrir localmente el mercado sudamericano desde Argentina y Brasil. Una de las funciones del poder político es encontrar formas tendientes a que el objetivo nacional de fabricar autos no nos salga demasiado caro.


En los países desarrollados inventaron la expresión "multifuncionalidad de la agricultura" para tratar de adaptar el concepto de seguridad alimentaria a sus propias necesidades políticas. La idea por detrás de eso es que los mercados de alimentos son especiales, y que porcentajes elevados de auto-suficiencia alimentaria (el porcentaje de alimentos consumidos por la población que se producen nacionalmente) son políticamente deseables. Incluso a costo de generar ineficiencias económicas.


Y eso ocurre en buena medida porque en los países en donde la agricultura ha dejado de ser rentable (Europa, Japón, Corea) se sigue creyendo que mantener niveles adecuados de producción de alimentos es estratégico. Desmantelar toda una estructura milenaria de producción de alimentos porque es más eficiente importar todo no se le pasa por la cabeza a nadie, y la sociedad como un todo acepta pagar el costo de mantener esa estructura. Incluso como reaseguro para una crisis o emergencia. Que las hay.


Lo que muchas veces he charlado con colegas del norte es que en la Argentina pensamos igual, pero al revés. Comida tenemos, e incluso en caso de una interrupción total del comercio internacional no vamos a pasar hambre (aunque en esa eventualidad tendríamos que renunciar al mango y al ananá, lo que es casi tan catastrófico). Entonces para nosotros es estratégico encarar este asunto desde la multifuncionalidad de la industria, pensando en nuestro propio interés nacional: la seguridad automotriz.


Presidentes tan disímiles como Frondizi, Perón, Alfonsín, Menem, Kirchner y CFK han coincidido en la importancia estratégica de este sector, lo que no es poco. Entonces encarar cualquier política sectorial desde el punto de vista exclusivamente de la eficiencia es insuficiente. Como buena política de estado, no tenemos mucha flexibilidad para tocarla sustancialmente. La producción nacional de automóviles es un poco como nuestra soberanía sobre Malvinas: irrenunciable.

miércoles, 13 de abril de 2011

Fukushima I: Ante el Nivel 7, Serenidad

Traduzco el editorial de ayer del Yomiuri Shimbun. En muchos lugares he leído sobre la calma de los japoneses ante la tormenta perfecta que les cayó encima. A veces los medios locales te ayudan a entender un poco la cultura, y me parece que este editorial es interesante para aquellos que cursan "Medios de comunicación de masa y comportamiento popular":


La Agencia de Seguridad Industrial y Nuclear, del Ministerio de Economía, Industria y Comercio (METI) informó que, en la Escala Internacional Nuclear (INES), el accidente de la central nuclear Fukushima I, de TEPCO, ha sido elevado del nivel 5 al 7, el máximo grado de gravedad.


El único antecedente registrado de Nivel 7 es el accidente de Chernobil, en la ex- Unión Soviética en el año 1986 - considerado el peor accidente nuclear de la historia. Esto refleja la seriedad de lo que se está viviendo en Fukushima. Todos los esfuerzos del gobierno y de TEPCO deben estar concentrados en restaurar la normalidad.


El grado de severidad de un accidente de estas características se mide por la cantidad de sustancias radiactivas emitidas y el porcentaje de daño de los reactores, entre otros factores. Esta decisión fue tomada por el gobierno después de revisar todas las mediciones de radiactividad en las inmedidaciones de la planta, y con esos datos poder calcular la cantidad de material radiactivo emitido por las explosiones en las instalaciones de los reactores 1 a 3.


El resultado de esas estimaciones muestra que la cantidad total de material radiactivo emitido en Fukushima sólo es superado en la historia por Chernobil. Supera incluso en gran cantidad al accidente nuclear de Three Mile Island, en 1979.


Hay que considerar, sin embargo, que las emisiones totales se circunscriben a un 10% de lo que ocurrió en Chernobil. En ese caso, como consecuencia de una reacción explosiva del núcleo, el reactor quedó destruído, y se generó un incendio de diez días de duración, durante los cuales grandes cantidades de sustancias radiactivas se desparramaron, principalmente sobre Europa Continental.


En la central de Fukushima, los reactores pararon luego del terremoto. Las funciones básicas se mantuvieron y las medidas de emergencia han permitido mantener el combustible refrigerado. La cantidad de material radiactivo emitido a la atmósfera se ha reducido en comparación con el momento de la explosión.


Es obligación del gobierno marcar con claridad las diferencias entre ambos accidentes, y evitar que se propaguen pánico o falsos rumores, que tanto daño causan.


En el sitio del accidente, el esfuerzo para tratar de restablecer las funciones de refrigeración sigue siendo una ardua tarea, y sigue presente la posibilidad de un colapso de los reactores y la emisión de cantidades aún mayores de radiactividad. Sin embargo, funciones como la temperatura de los reactores están estabilizadas. El aumento del nivel del accidente en la escala INES no significa un deterioro adicional de la situación.


La gran preocupación ahora es el reciente aumento de las réplicas en la zona de la planta de Fukushima I. Las vibraciones de un terremoto superior al grado 5 (en escala japonesa, que llega hasta 7) hacen que el trabajo de restauración deba ser interrumpido una y otra vez, con la suspensión de las medidas de enfriamiento de emergencia. Es posible que las réplicas continuen por un tiempo más. Se espera del gobierno y de TEPCO que tomen todas las medidas necesarias para evitar que se suspendan las funciones de refrigeración.


Teniendo en consideración las grandes cantidades de material radiactivo emitidas, se tornan cada vez más importantes los temas del tratamiento de áreas tóxicas y mantener al mínimo los efectos negativos sobre la salud de la población. El gobierno tiene que acelerar el tratamiento de estos temas.

viernes, 1 de abril de 2011

En Japón también se cuecen habas

Y obviamente la gente no puede estar metida en lo que está pasando dentro Fukushima todo el día. Pero los medios tienen que encontrar debates para entretener a su audiencia (bueno, este bloj también...), y en todos lados todo el tiempo se buscan culpables, se analizan explicaciones, y se especula con que "si hubiéramos hecho tal o cual cosa". Mientras, en la sociedad afectada se dan algunos debates interesantes, otros un poco más berretas, y las operetas políticas a veces desnudan a los personajes.


Por ejemplo: las áreas afectadas por el tsunami y por la radiación son en su mayoría pueblos habitados por gente mayor. Hay muy poca gente joven en los pueblos, y relativamente pocas familias. Los agricultores y pescadores son, en su mayoría, gente muy mayor. Gente a la que le explican los peligros a largo plazo de la radiación en las 12 ciudades y pueblos a menos de 20 km de la planta y piensa que, a su edad, un peligro a 20 años no es peligroso. Hay 100 personas que quedan en esos 12 lugares, y las Fuerzas de Auto Defensa hacen una rutina de convencimiento y entrega de alimentos y remedios. Algunos medios le piden al gobierno que establezca una zona de exclusión obligatoria y se saque a la gente del lugar por la fuerza pública. Edano se opone a la medida, y aguante Edano. Si los viejos se quieren quedar en sus casas, y están informados de los riesgos, que se queden. Ya el sufrimiento de esa gente es suficiente como está para que además se le agregue la indignidad de echarlos de sus casas.


En la oposición, le pegan al Primer Ministro. Una de las críticas más fuertes es que por haber ido a visitar la planta ni bien ocurrió el accidente atrasó los trabajos de la empresa. Cuentan algunas fuentes que con el Primer Ministro presente un especialista dijo que "había que empezar el trabajo de ventilación urgententemente porque el riesgo de fusión de núcleo es real". Como los trabajos sólo empezaron una vez que Kan partió, a las 9, le echan la culpa de todo. "No tenía nada que hacer en esa planta. Su trabajo era quedarse tranquilo en su oficina" dice el Senador Kato, del opositor Komeito.


No mucha gente defiende a TEPCO. El primero en pegar fue Kan en los primeros días de la crisis, en una escena famosa donde frente a las cámaras se enoja con los de TEPCO y los acusa de no estar brindando información suficiente. Hace ya diez días que no hay conferencia de prensa en la que Edano no les tire un par de dardos. Por asustar a la población lanzando datos de contaminación con errores de tres ceros ¡para arriba! Por no haber admitido aún que los reactores 5 y 6 también tendrán que ser desmantelados. Porque el Presidente de TEPCO fue hospitalizado por exceso de trabajo.


Los medios le pegan alternadamente a TEPCO y al gobierno. Generalmente a Edano lo salvan de los palos, y durante un tiempo le pegaban duro al Primer Ministro. "Apúrense en restablecer los sistemas de refrigeración del combustible", "Hay que pedir ayuda a Francia", "Hay que reforzar el control del plutonio" leen los titulares. En una nota que leí un editorialistas sulfuraba "estamos cansados de escuchar a políticos y burócratas que nos comparan los niveles de radiactividad con radiografías dentales o de pecho". En otra, una señora que volvió a su casa a 15 km de la planta dice que la decisión de exclusión de 20 km es una arbitrariedad y que los políticos tienen que salir de su comodidad en Tokio a ver la realidad de las zonas afectadas antes de establecer cifras aleatorias.


Kan estuvo medio fuera de foco por unos días. Se lo veía confundido. Los medios reportaron que desconfiaba de la burocracia y que se había rodeado de asesores ad-hoc. Ayer brindó una conferencia de prensa donde anunció que se reconsideraría toda la política nuclear y específicamente la construcción de 12 reactores planeados hasta 2030. Anunció que el funcionamiento de las empresas de energía sería revisado, y que hasta su existencia misma será objeto de discusión. Ya había hablado un día antes de energía solar y biocombustibles.


Una ventaja que tiene Kan es que el público claramente lo percibe como independiente de las telarañas de interés que se han tejido y unen a las empresas, a la burocracia y al PLD. Teniendo a Edano a cargo del día a día de Fukushima y los refugiados, Kan puede concentrarse en el mañana. De la misma forma que el 11/9 marcó la Presidencia de Bush en EE.UU., Fukushima marca a fuego toda la experiencia del PDJ en el gobierno. Si hasta el 11 de marzo el principal objetivo de Kan era asegurar la gobernabilidad desde un partido con apenas dos años de experiencia en el poder, las expectativas son mucho más altas hoy y la inexperiencia ya no es una excusa.

sábado, 26 de marzo de 2011

TEPCO: "Mínimo un mes más"

Paso una traducción de un editorial del Asahi Shimbun de ayer, 25 de marzo. Un comentario de mal gusto: leyendo este editorial, u otros de los medios japoneses, uno entiende un poco mejor el desarrollo de la industria del cine de terror que tienen. El cine de terror estadounidense te asusta como los titulares catastróficos de CNN, con el abuso de adjetivos y chorros de sangre. Es terror explícito. El japonés te asusta con lo que sugiere más que con lo que muestra. Pero bueno, el objeto de este post no es dar mi opinión, sino reflejar lo que están leyendo los japoneses cuando se despiertan a la mañana. Como dato positivo, esta nota tiene un día y medio de antigüedad y la situación del reactor 1 no se ha deteriorado. Como dato negativo, la situación de los dos trabajadores que fueron internados es más grave de lo que se informó originalmente.




Para lograr el estado de parada en frío, hay que seguir tirando agua


Siguen los trabajos de recuperación en la planta nuclear Fukushima I. El día 24 en horas de la mañana se logró reconectar la iluminación en las salas de control del reactor 1; también finalizó el cambio de las bombas en el reactor 5, lo que permitió recomenzar la refrigeración en horas de la tarde. Aunque gradualmente se va recuperando el control de la situación, llegar al punto en el que la temperatura del líquido refrigerante de los reactores 1 a 3 baje de los 100 °C y se pueda lograr exitosamente una parada en frío demandará como mínimo un mes más de trabajo. Así lo han confirmado a periodistas del Asahi Shimbun varias fuentes vinculadas a TEPCO.


Para lograr la parada en frío, tienen que trabajar simultáneamente las bombas que hacen circular agua por los reactores y las bombas que inyectan agua del mar para controlar el calor. Sin embargo, la probabilidad de que las bombas de los reactores 1 y 3 estén dañadas es alta. Al no poder hacer circular el líquido refrigerante, es posible que haya que seguir tirando agua con las bombas provisorias durante varios meses. Mientras eso ocurra, los reactores seguirán emitiendo radiactividad.


Según los especialistas, además del gran trabajo de ajuste que requieren esas bombas, también hay que evitar al mismo tiempo su sobrecalentamiento. En la plomería de los reactores hay muchas válvulas. Aunque los sensores nos permitan conocer el estado de los reactores, se nos dice que "asegurar que los sistemas de enfriamiento funcionen correctamente es marcadamente más complicado que la simple operación de tirar agua".


De entrada se puede advertir que la misma operación de verificar el estado de las bombas ya es sumamente complicada. El día 23, por ejemplo, debido al alto nivel de radiactividad del reactor 2 las operaciones tuvieron que ser suspendidas. El día 24 dos personas que trabajaban en el reactor 3 tuvieron que ser hospitalizadas con envenenamiento por radiación. Además, como consecuencia de las explosiones de hidrógeno en los reactores 1 y 3 las estructuras edilicias se han visto severamente afectadas. Si se verifica que las bombas tienen el mismo grado de daño, no hay otra solución que cambiarlas. Conseguir bombas de remplazo no es difícil, aunque se estima que instalarlas en condiciones de alta radiactividad presentará serios riesgos.


En ocasión del accidente en la planta nuclear de Three Mile Island en Pensilvania, EE.UU. en el año 1979, lograr la parada en frío de los reactores demandó tres semanas de trabajo. El daño causado por el tsunami y las explosiones a los reactores 1 a 4 es severo; según el Prof. Hiroaki Koide, del Laboratorio de Experimentos Nucleares de la Universidad de Kyoto (profesor adjunto de la carrera de ingeniería nuclear), "la situación sigue siendo muy grave. Lograr la parada en frío en un mes sería una buena noticia".


Con relación al combustible de los reactores, lo que se observa ahora es ya no el calor residual emitido cuando están en funcionamiento sino que otra clase de calor (decay heat) que se emite cuando los elementos químicos, inestables en consecuencia del proceso de fisión se transforman en otros elementos químicos. Según los cálculos del Prof. Koide, aunque el calor que mantiene el combustible es mucho menor que cuando está en funcionamiento, aún restarían unos 6.000 KW de energía en los reactores 2 y 3. Aunque pasen seis meses, esa cantidad sólo se habrá reducido en un 50%, y dentro de un año aún restaría un 33%.


Según las palabras del Prof. Koide, "Para lograr la parada en frío, no queda otra que seguir usando los dos tipos de bomba e ir descartando el calor en el mar, pero hay que tener en cuenta que las operaciones en un ámbito de alta radiactividad van a tomar mucho más tiempo que si las condiciones fueran normales".


Control del reactor 1: cada paso adelante genera un paso para atrás


Según TEPCO y el Instituto de Seguridad Nuclear de METI, en determinado momento el reactor 1 se encontró en estado de inestabilidad. El día 24 los esfuerzos se concentraron en tratar de controlar la temperatura y la presión. Un fracaso implicaría la emisión a la atmósfera de vapor radiactivo en grandes cantidades, lo que generaría la necesidad de tomar medidas distintas para tratar de preservar la situación bajo control.


El día 24 en horas de la mañana se pudo verificar la presencia de humo blanco, similar al vapor, saliendo de la pileta de combustible usado del reactor 1. Todos los esfuerzos se concentraron en tratar de controlar la radiactividad por desintegración (decay heat) de la pileta de combustible del reactor, pero no podemos perder de vista que la gran amenaza viene del combustible del reactor.


Se sigue echando agua del mar en el reactor, pero alrededor del día 22 se observó que la temperatura del reactor se elevó unos 100 °C por encima de los límites máximos establecidos, hasta superar los 400 °C. El hecho que la temperatura se eleve por encima de los límites máximos no implica que la situación se descontrole de inmediato, pero por precaución al día siguiente se aumentó la cantidad de agua que se le fue tirando al reactor 1.


El día 24 a la mañana se logró bajar la temperatura a 218 °C, pero en lugar de tranquilizarnos vimos como la presión de las vasijas aumentó. Al evaporarse el agua de mar, el vapor generó el aumento de presión de las vasijas y se pudo observar como el vapor fue lanzado al exterior. La gran pregunta entonces fue: ¿se prioriza el control de la temperatura o el control de la presión en el reactor? Encontrar un equilibrio en estas condiciones extremas es una de las partes más exigentes del trabajo.


El peor escenario es que la elevada presión rompa las vasijas y altas cantidades de material radiactivo sean liberadas a la atmósfera. Para evitar ese escenario, TEPCO evaluó una operación llamada "ventilación", que consiste en permitir que ese vapor sea liberado, lo que reduciría la presión de las vasijas.


Ese vapor es radiactivo, por lo que la decisión de "ventilar" se posterga hasta que sea inevitable. Sin embargo, el aumento de presión que efectivamente se produjo en las vasijas generó un proceso de combustión. El Instituto mencionado nos informa que ese proceso se verificó en el reactor 1 el día 12, en el reactor 2 el día 13 y en el reactor 3 los días 12, 13 y 14.


Hasta este momento se viene usando una técnica de "ventilación" para minimizar los efectos de la combustión al medio ambiente: el vapor sale de las vasijas y se envía a una sala de control de presión, donde primero pasa por un tunel de agua y después es liberado a la atmósfera. Se dice que al pasar por el agua, la cantidad de yodo radiactivo contenida en el vapor se reduce en un 99%. El proceso no reduce la cantidad de gases nobles radiactivos como el Xenón o el Kriptón, pero el efecto perjudicial de estos gases nobles a la salud humana es comparativamente bajo.


Ahora bien, de no lograrse bajar la presión de las vasijas, se pasa a "ventilar en seco", o sea, sin pasar el material por el agua. De llegar a ese punto, la liberación de material radiactivo al exterior sería mucho mayor que lo que ha ocurrido hasta ahora. El día 15, por ejemplo, se procedió a "ventilar en seco" al reactor 2, pero no se sabe con exactitud si los vapores radiactivos fueron efectivamente liberados a la atmósfera. La razón para proceder de esa forma fue el temor, ese mismo día 15, que las vasijas de presión del reactor 2 se hubieran partido. Se teme que los vapores que se liberaron sin filtrarlos por agua hayan entrado en combustión.


De ocurrir este proceso de combustión, el incremento de la radiactividad en las inmediaciones es inevitable. Esto también retrasa aún más el trabajo de los equipos, ya que se hace necesario evacuar los recintos, poner al personal en un lugar seguro e interrumpir las tareas. Además de ello, al liberarse por las chimeneas de combustión de 120 metros que están en las plantas, pasa a ser clave la dirección del viento. TEPCO se ha comprometido, de llegar a esa eventualidad, a informar el hecho a la población con la mayor anticipación posible.


Hablando de la posibilidad de que la situación en el reactor 1 llegue a un estado de liberación masiva de radiactividad, el Director General Adjunto del mencionado Instituto, Nishiyama, dijo lo siguiente: "La situación está siendo evaluada minuto a minuto en función de una visión comprensiva de la temperatura, la presión, el estado de las bombas y del reactor. La última decisión estará en manos del Primer Ministro".

lunes, 21 de marzo de 2011

Nada te prepara para una emergencia en serio

El sitio web de la oficina del Primer Ministro de Japón informa que el 21 de octubre de 2010 Kan presidió el ejercicio anual de "Simulación de Desastre con Energía Nuclear". La simulación se lleva a cabo a partir de un presunto incidente en la Central Atómica de Hamaoka, en la prefectura de Shizuoka (200 km al sudoeste de Tokio).


En la simulación, el sistema de provisión de agua del reactor N° 3 de Hamaoka se rompe, las funciones de enfriamiento del reactor se paralizan lo que genera escape de material radiactivo a la atmósfera. El ejercicio fue conducido en forma conjunta por el gobierno nacional, los gobiernos locales afectados y la empresa (Chubu Electric, en este caso). El Ministro de Economía y Producción (METI) informa a Kan del accidente y le eleva una propuesta para encarar la crisis.


El Primer Ministro emite una Declaración de Emergencia Nuclear y convoca al Comité de Contramedidas para Accidentes Nucleares. Los gobiernos locales mantienen una teleconferencia donde reciben información precisa, y Kan, sereno, les informa que "la seguridad de los habitantes de la zona es la máxima prioridad".


Al final del día, supongo que todos volvieron tranquilos a sus casas. No había que lidiar con una ola que se llevó a más de 20.000, no hubo que improvisar el prolongador más largo del mundo, no hubo que enfrentar incendios y explosiones durante más de 10 días, no había que garantizar la sobrevivencia de 320.000 refugiados en medio de una ola polar de fin de invierno. A nadie se le ocurrió que, 10 días después de la simulación, el sarcófago de cemento seguiría siendo un temor palpable.

sábado, 19 de marzo de 2011

Fukushima I: las últimas etapas para evitar lo peor

Reproduzco una (mala) traducción de un editorial de ayer del Asahi Shinbun. Para los que no lo tienen, es el segundo diario de mayor circulación de Japón y del mundo (los cinco diarios de mayor circulación en el mundo son todos japoneses):


El agravamiento de la situación de los reactores en la planta de Fukushima I se acerca a un punto crítico. Si no se logra frenar el deterioro de la situación, la emisión de sustancias radiactivas en grandes cantidades será inevitable. Las Fuerzas de Auto-Defensa y la Policía Metropolitana de Tokio, entre otros, aumentan su participación en esta crisis en un formato que ya se parece a una preparación para la movilización general.


Las vainas de combustible usado no son tan críticas como el combustible en sí, pero retienen calor residual.  En las piletas de enfriamiento de los reactores 3 y 4 el agua ha dejado de circular, lo que genera que la temperatura aumente y la cantidad de agua disminuya por la evaporación. Al tirar agua o poder reconectar la energía se podría rellenar los tanques, y eso permitiría enfriar el combustible y estabilizar la situación.


Las vainas usadas son en definitiva deshechos radiactivos, por lo que potencialmente emiten grandes cantidades de material radiactivo. Aunque sólo una parte quede expuesta, la cantidad de radiación imposibilitaría el trabajo en las inmediaciones de la planta. Si llegara el caso que fuera imposible seguir echando agua en la planta, el calor residual de las vainas usadas sería suficiente para derretir el combustible y provocar una fusión de nucleo.


Las consecuencias son difíciles de predecir. En el peor de los casos, el combustible derretido se acumula en el fondo del tanque. Las vainas contienen materiales como plutonio y uranio, y en la sucesión de hechos se puede llegar a un punto crítico y generar una fisión nuclear. También existe la posibilidad que los compuestos químicos que se derriten junto con la vaina eviten que se llegue al punto crítico.


Toda nuestra atención está volcada a los esfuerzos para llenar con agua los tanques, pero no podemos dejar de considerar la gravedad de la situación de los núcleos de los reactores 1 a 3 (los depósitos de presión). Aunque no sabemos con certeza qué está ocurriendo dentro de los reactores, el hecho de que por varias horas las vainas hayan estado expuestas lleva a pensar que la fusión de nucleo puede ya haber ocurrido. No nos podemos permitir perder el tiempo.


Los camiones de bomberos tiran agua a los depósitos, pero la presión acumulada hace que el agua no ingrese como planeado y termine rebotando.


En este punto, si finalmente se logra restablecer la corriente eléctrica, los sistemas de enfriamiento de emergencia que funcionan para prevenir un accidente de las características mencionadas podrían permitir llenar nuevamente los tanques. Sin embargo, es imposible asegurar con certeza que los sistemas de emergencia no estén también dañados. Lo que el terremoto y el tsunami mostraron es que instalaciones y equipos que parecían sólidos fueron fallando uno tras otro.


Si se fracasa con los intentos de enfriar el núcleo con agua, el combustible se va a derretir. Eso ocurre a una temperatura de 2800 °C, y los restos del combustible derretido se acumulan en el fondo de los depósitos a presión. Los depósitos están recubiertos por acero, pero el acero se empieza a derretir generalmente a 1500 °C.


Esto no son meras suposiciones: es lo que efectivamente ocurrió en Three Mile Island, EE.UU., en 1979. En esa ocasión, el 70% del combustible se derritió y fue a parar al fondo de los depósitos, pero en ese punto el proceso se frenó. Se puede decir que se llegó a estar un paso antes de una tragedia de consecuencias inimaginables.


No se puede permitir que los reactores 1 a 3 lleguen hasta ese punto.


En el peor escenario, el combustible derrite la base de los depósitos, perforando la base misma de los reactores. La reacción puede frenarse en ese punto, pero si llega a entrar en contacto con el agua de los depósitos de contención, el resultado sería una explosión hidro-magmática (phreatic explosion). Las paredes exteriores de los depósitos de presión no están preparadas para soportar un impacto de esa magnitud, y la liberación de grandes cantidades de radiactividad a la atmósfera sería inevitable.


El gran problema que se enfrenta en Fukushima es que no sabemos a ciencia cierta las condiciones actuales de los tres reactores y las dos piletas de enfriamiento afectadas (las cinco situaciones de emergencia), entonces se está tratando de luchar en todos los frentes al mismo tiempo. La situación es grave, pero si se logra frenar el deterioro, se puede evitar el escape masivo de radiación.


sYa ha pasado una semana del terremoto, y la sensación de crisis por parte del gobierno se profundiza, y se multiplican los esfuerzos por hacer llegar agua a los reactores. Hasta este momento, los esfuerzos por controlar la situación se han dejado principalmente en manos de la empresa (TEPCO), pero la gravedad de la situación es tal que crece día a día la sensación que es la sociedad en su conjunto la que tendrá que tomar medidas para solucionar esta crisis.

viernes, 18 de marzo de 2011

Aguante Edano

Ayer mientras yo escribía mis blogudeces, Edano hablaba en su conferencia de prensa de las mañanas. Se lo notaba cansado. Empezó hablando sobre los procedimientos para hacer llegar ayuda a las áreas más damnificadas por el tsunami. Siguió comentando la charla telefónica entre Kan y Obama. Después ingresó en la tarea de explicar el trabajo de los helicópteros y los bomberos tirando agua a los reactores. Mantuvo las condiciones de evacuación (20 km, y de 20 a 30 km dentro de las casas), y pidió ayuda a la población para ayudar a atender a los evacuados que más lo necesiten: los mayores, los enfermos, las embarazadas. Pidió además que los médicos y enfermeros sigan haciendo el gran esfuerzo que vienen haciendo para atender a los que los necesitan.


Cuando un periodista le preguntó por la diferencia entre áreas de evacuación (Japón ordenó evacuar 20 km, y EE.UU. recomendó a sus ciudadanos no estar a menos de 80 km de las plantas), Edano contestó que entiende la decisión de EE.UU. de optar por una postura conservadora, pero eso también ocurre porque las autoridades estadounidenses no tienen establecido un sistema de monitoreo de radiactividad permanente en territorio japonés. En base a los datos en tiempo real, el gobierno japonés mantiene el radio de exclusión en 20 km.


En la conferencia de hoy, Edano dio detalles sobre los trabajos tendientes a restaurar la energía eléctrica en la planta. En ese sentido, indicó que parte del trabajo de cableado ya está hecho, y que se estima que se podría llegar a tener electricidad en la planta este mismo sábado. De cualquier forma, como ya había advertido el día anterior, tampoco hay que pensar que una vez que vuelva la electricidad y se restablezcan los sistemas de enfriamiento de emergencia la crisis está solucionada.


Hablando de los niveles de radiactividad, Edano explicó que las lecturas han sido muy altas en algunos lugares específicos dentro del complejo de la planta, pero que por el momento no se registran lecturas peligrosas para la salud humana en zonas habitadas. Que el gobierno está incrementando el monitoreo permanente de partículas radiactivas en el aire, y que se tomarán medidas ante cualquier cambio en la situación.


También estuve charlando con amigos en Tokio, y me dicen que la ciudad está muy cambiada. Para ahorrar energía en el medio de la ola polar, las familias calefaccionan un único ambiente de las casas y duermen juntos. J. me comentó que efectivamente en los supermercados hay mucho menos variedad que de costumbre, y que de repente vas a un supermercado y no hay papel higiénico o no hay buena variedad de pescados. Entonces están saliendo mucho a comer afuera, a restaurantes. Los trenes están funcionando con horarios de fin de semana, y muchas empresas han permitido el trabajo desde las casas.


Hablando con Y., me dijo que otro cambio notable es que no quedan extranjeros en Tokio. Me lo dijo con un tono medio aliviado, y se lo recriminé. Pero su respuesta fue clara: los extranjeros estaban mirando demasiada CNN y terminaban en pánico. El pánico es contagioso, y no era buena señal para el resto de la población que está tratando de mantener la calma en el medio de una situación de extrema gravedad. Aún a una semana del tsunami, el pánico sigue siendo más peligroso que la radiación.

jueves, 17 de marzo de 2011

Y ¿dónde está Edano?

Yukio Edano es el Jefe de Gabinete del gobierno japonés. El Aníbal Fernández de ellos. Es además la única persona que logra en estos momentos traer un poco de tranquilidad al pueblo japonés - aunque mientras escribo esto también hay una parte mía que entiende que los momentos de tranquilidad ya quedaron en el pasado. Ungido en el doble rol de tranquilizador-en-jefe y explicador-en-jefe, fue omnipresente todos estos días en los medios japoneses. El Telegraph lo comparó a Jack Bauer...


Con el traje de emergencia siempre puesto, nos fue explicando cada nuevo desarrollo en lenguaje claro y accesible. Sin negar las duras realidades de esta tragedia en cámara lenta, su principal contribución fue ir informando los riesgos potenciales de cada movimiento, los duros desafíos de esa carrera contra el tiempo que parecía en un primer momento que se podía ganar. Vestido de político nunca me había llamado la atención, pero en su rol de capitán del Titanic fue admirable. Informando de un incendio en plena madrugada, pidiendo a los ciudadanos que apaguen las luces y no compren comida en exceso, o repasando índices de radiactividad a 20 y 30 km de la planta.


Los desarrollos de esta mañana están explicados en este artículo del Daily Yomiuri. En estos mismos instantes se llevan a cabo los últimos intentos desesperados de buscar el milagro. No soy un especialista en temas nucleares, pero el sentido común me dice que no puede ser buena señal que un equipo de profesionales tratando de controlar el daño en el sitio sea reemplazado por helicópteros que tiran agua desde el aire.


Supuestamente esta tarde lograrían restablecer la provisión de energía en la Fukushima I, lo que permitiría restablecer los sistemas de refrigeración de emergencia.


Más allá de la angustia y del miedo, el pueblo japonés en estos días ha aprendido a confiar en Edano. Yo he aprendido a confiar en Edano. Como dice esta nota, los seguidores en twitter le piden que duerma (#edano_nero). NHK informa que la operación con los helicópteros no ha logrado bajar los niveles de radiactividad del reactor 3. Según el Asahi, está prácticamente confirmado que la totalidad del agua alrededor del reactor No 3 ya se evaporó, y el reactor estaría en contacto con el aire. Hace varias horas no lo escucho a Edano. Creo que necesito que me tranquilice...

martes, 15 de marzo de 2011

El viento sopla del norte

A las 8:45 de la mañana del martes, hora japonesa (20:45 del lunes en la Argentina) una pequeña nota de NHK (el multimedios del gobierno japonés) anunciaba: "Planta Nuclear Fukushima I: El viento sopla del norte". En la nota se explicaba que no se están tomando mediciones meteorológicas en los alrededores de la central nuclear, pero que las características del viento en las estaciones cercanas hacen suponer que, en los alrededores de la central atómica en esa mañana de martes, el viento soplaba del norte.


No es mucho lo que se sabe de lo que está pasando en Fukushima, pero queda en claro que la situación se deterioró y que los sistemas de control de emergencia han fallado. La empresa (TEPCO) no ha sido del todo transparente en el manejo de la información, y los medios japoneses vienen advirtiendo durante el día del martes que la única respuesta oficial respecto a la gravedad de la situación es "No está claro". Es un cambio de discurso notable: hasta ahora, todos los mensajes de TEPCO eran en el sentido de tranquilizar a la población.


Pero si la información oficial es escasa, las señales son intranquilizadoras: Kan en persona anunció que se ha terminado la evacuación total de los 20 km a la redonda, y se ha solicitado a los habitantes que quedan entre el km 20 y el km 30 que no salgan de sus casas. Por otra parte, Asahi informa que el día martes se ha procedido a evacuar a casi todo el equipo de trabajo de las plantas, y quedan sólo los indispensables para tratar de controlar la situación. El comando suicida.


Lo que se sabe con certeza es que, en la madrugada del lunes para el martes, durante un número desconocido de horas y por distintas razones (parece que hubo una combinación de falla humana y de una válvula de seguridad que se trabó) el ejercicio de enfriamiento de las barras de combustible con una mezcla de agua de mar y boratos tuvo que ser suspendido. Que en esas horas el calor de las barras evaporó todo el líquido circundante y que las barras de combustible estuvieron expuestas y en contacto con la atmósfera. Cuando se volvió a inyectar líquido para tratar de controlar la situación, la presión resultante generó la tercera explosión.


El sábado Abel se preguntaba si la situación en Fukushima no generaría un cambio en la balanza de la opinión pública mundial sobre el tema de la energía y seguridad nucleares. La mayoría de los comentaristas consideró que no, que Fukushima no revestía la gravedad como para llevar a un replanteo sobre los peligros de una fusión de núcleo en zonas habitadas. Ese era el mismo argumento de TEPCO, y hasta ayer yo también pensaba lo mismo. Pero a las 8:45 de la mañana del martes, NHK anunció un cambio en la dirección del viento.