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miércoles, 11 de enero de 2012

Japón: una epifanía

Hace unos meses, una frase escrita por el Cookie Monster referida a Japón me quedó retumbando en la cabeza: "estos pibes están en el horno con papitas". Era una referencia a la fortaleza del yen y su (aparente) desconexión con las realidades de la economía japonesa. Hice un primer esbozo de respuesta, que no me quedó del todo mal pero tampoco me terminó de convencer. La semana pasada, escarbando la basura hasta pensé en incluir el post entre lo peorcito del bloj, pero la verdad es que no se lo merecía - hay cosas mucho peores.


Y anteayer llegué a este post de Krugman, comentando esta nota de Eamonn Fingleton. La primera reacción fue la envidia, porque en definitiva yo querría haberle respondido a Cookie de esa manera. Mi respuesta se concentró demasiado en la cuenta corriente, los equilibrios contables y algunos cambios estructurales en la economía japonesa, mientras que Fingleton lo encara con cuestiones cualitativas e ideológicas que van al punto central del argumento: lo importante no es el valor del yen en un determinado momento, sino por qué Japón no está en el horno con papitas.


Empecemos con los aspectos cualitativos. Como bien dice Krugman, Fingleton dispara con todo lo que tiene sabiendo que algunos de los tiros van a terminar dando en el blanco. El punto central del argumento es que en términos de crecimiento del PBI Japón no se ha destacado en los últimos 20 años, pero que en las variables que realmente importan (calidad de vida de la población), las "décadas perdidas" van a ser recordadas como la edad de oro.


Y en eso tiene una colección de argumentos:


  • La expectativa de vida subió 4,2 años en esas dos décadas
  • En incorporación de tecnología a la vida cotidiana, Japón sigue siendo número 1
  • El yen es una reserva de valor
  • El desempleo nunca pasó del 5%
  • La inversión en infraestructura sigue siendo top notch. En infraestructura física, Japón es sin duda el país más avanzado del mundo
  • Cita un informe que no logré encontrar de Akamai technologies que indica que de las 50 ciudades del mundo con servicio de internet más veloz, 38 se ubican en Japón
  • Los avances en materia ambiental (calidad de aire y agua, por ejemplo)
  • Gastronomía: Tokio es la ciudad del mundo con mayor cantidad de restaurantes con la máxima categoría según Michelin (16, contra 10 en París)
Hay muchos otros aspectos cualitativos que no se mencionan, como por ejemplo los esfuerzos oficiales para aumentar el espacio de vivienda por habitante, las políticas públicas para igualdad de género, disminución de jornada laboral, etc etc etc. Desde un punto de vista de las impresiones personales, cita a este artículo de William Holstein sobre la calidad de vida que disfrutan los japoneses hoy en día: las comodidades tecnológicas, la calidad del parque automotor, la organización de la sociedad. Son impresiones que, habiendo vivido en Japón, mayormente comparto.

Hablando de las impresiones, recuerdo dos vacaciones que me tomé viviendo en Japón. Normalmente trataba de acumular vacaciones para venir a la Argentina y, aunque los aviones siempre hacen escala, trataba de quedarme la mayor cantidad de tiempo en Buenos Aires. Pero una vez me bajé en EE.UU. y otra vez en Europa (mini-luna de miel). Viniendo de Japón, me llamó la atención en Europa la baja calidad de los servicios públicos, la desorganización general y el mal estado de mantenimiento de las ciudades. En EE.UU., donde los servicios son bastante superiores y las ciudades están en mejor estado de conservación que en Europa, el impacto fue por las desigualdades sociales, la riqueza extrema y los bolsones de pobreza que, en Japón, uno no ve. Uno tiende a poner a los países del primer mundo en una misma bolsa, pero de cierta forma mi impresión fue que Japón está un paso más adelante. No tanto por la riqueza, pero por la calidad de vida de la gente.

La segunda pata del argumento de Fingleton es la ideológica: por distintas razones, existe en Occidente una tendencia a menospreciar a Japón. Eso se observa incluso en la forma en que estudiamos la historia japonesa en Occidente, y es uno de los viejos caballitos de batalla de este bloj. La opinión predominante es que el desarrollo económico japonés se inicia a partir de la Restauración Meiji, y que antes que Occidente cayera con los kurofune las islas eran pobladas por bárbaros muertos de hambre con sus costumbres samurai atrasadas. Eso se observa incluso en esa tendencia a identificar el bakufu con una especie de feudalismo japonés: implica desconocer que, en 1850, Japón era un país de avanzada en materia de salud y educación pública, seguridad alimentaria, política ambiental y administración gubernamental. Le faltaba llevar a cabo la revolución industrial, y ese es el gran aporte de Occidente al desarrollo japonés.


Fingleton correctamente señala a los centros de pensamiento de la derecha neo-liberal con el mantenimiento de los prejuicios ideológicos. Para un neo-con es imposible aceptar que el éxito de Japón haya venido de la mano de un sistema basado en remedios de cuño "socialista" (regulaciones gubernamentales, políticas públicas activas) que en definitiva privilegian la distribución del ingreso por sobre la obtención de lucro por parte de las empresas.


Y Japón en larga medida ha sabido utilizar esa ideología en su propio favor. En lugar de contrarrestar las visiones apocalípticas sobre su propio futuro, las ha utilizado para no tener que pagar los costos de ser un país superdesarrollado: para no abrir sus mercados, no aumentar su cooperación internacional y no compartir los beneficios de su prosperidad. Una de las frases de cabecera en la comunidad diplomática occidental en Tokio es que Japón tiene una enorme dificultad para hacer escuchar su voz en la comunidad internacional, y que eso se deriva en incapacidad para "aplicar el reglamento" cuando corresponde. Lo que es verdad, y de cierta forma es coherente con su histórico aislacionismo.


Un buen ejemplo de esos prejuicios ideológicos se observan en el debate demográfico. Cookie afirmó que "cuando la población dejó de crecer, se terminó el milagro económico japonés". Fingleton le contesta con que, esto que en Occidente observamos como "problema crítico" y "falla de política" es, al contrario, un resultado buscado. De la misma forma que en el siglo XVII el tercer shogun Tokugawa, Iemitsu, identificó la deforestación como un problema y se embarcó en el primer programa nacional de reforestación del mundo, después de la II Guerra Mundial los japoneses decidieron controlar el crecimiento demográfico descontrolado y tratar de reducir (con políticas públicas que nunca llegaron a los extremos de las aplicadas en China) el tamaño de las familias. Si hoy Japón es el país más avanzado del mundo en robótica, es porque correctamente se identificó la necesidad de contrarrestar el control poblacional con una política activa de automatización de la producción.


El gran defecto del ensayo de Fingleton es que no incluye en su relato los acontecimientos posteriores al 11 de marzo, y lo que pasó en esas islas en los últimos meses no ha sido moco de pavo. Lo dejo para un próximo post, y me despido por hoy con la conclusión de Holstein:


Uno debe ser profundamente humilde sobre su capacidad de comprensión de la sociedad y la economía japonesas. Es un país extremadamente complejo que opera sobre la base de un sistema de valores distinto a los nuestros. Es muy fácil proyectar los valores estadounidenses, y cometer errores básicos de interpretación. Pero sigo convencido de algo: los obituarios que se siguen escribiendo para Japón en los medios occidentales ... son proclamas ideológicas, no conclusiones basadas en una observación detallada de la realidad.


miércoles, 1 de junio de 2011

¡Qué caro está el yen!

La semana pasada, Cookie Monster escribió un excelente post sobre uno de los misterios del sistema financiero internacional: la valorización del yen de los últimos años. En su momento quise hacer un comentario con un par de ideas, pero se me hacía muy largo y decidí escribir esto. No tengo para nada la intención de esbozar una respuesta - nadie la tiene, y además tiene razón Cookie en eso de que una respuesta quizá requiera una pila de argumentos ad hoc. Pero como uno de mis entretenimientos favoritos de este blog es desmitificar a Japón, ahí va.


No sé bien por donde empezar, así que empiezo por el 80. El dólar a 80 yenes. Una sóla vez había ocurrido en la historia, en abril de 1995, justo cuando la Argentina ardía al ritmo del tequila. La deflación japonesa recién empezaba, y por ese entonces la apreciación del yen implicó que por unos meses la economía japonesa estuviera a punto de alcanzar el tamaño de la de EE.UU. Si el yen se hubiera apreciado hasta los 75, Japón hubiera sido en 1995 la mayor economía del mundo.


15 años de deflación y pobre crecimiento económico después, la noción que un puñado de islas con una superficie similar a la de las Provincias de Buenos Aires y Entre Ríos juntas pueda tener un PBI igual o mayor que el de la superpotencia económica es risible, y la pregunta que yo le haría a Cookie Monster entonces es: ¿cuál es el valor para el yen en términos de dólares que te haría sentir cómodo? 80 es un absurdo, pero ¿con 90 estamos bien? ¿Habría que volver a 100 yenes por dólar?


A veces tenemos la tendencia a considerar el precio de la moneda como un reflejo de un montón de fundamentals que hacen a la fortaleza económica de un país, pero en el fondo es sólo un precio de mercado más. Es el precio que te debería equilibrar las cuentas externas. Como queda claro en este gráfico, Japón y Alemania generan un superávit de cuenta corriente de US$ 150 mil millones año tras año tras año. Uno puede ponerse a cantar loas a las industrias japonesas y alemanas que, con su excelsa competitividad generan esos flujos positivos anuales que nos llenan de agua la boca. Pero también puede tomarlo por el otro lado de la balanza: Japón y Alemania como máquinas gigantes de generar excedentes de capital y exportarlos al resto del mundo. La cuenta corriente entonces es el reflejo contable de esa realidad.


Lo que me lleva a la segunda parte de este post: ¿qué se hace con esos formidables excedentes de capital? Ya hace más de 10 años que los excedentes japoneses van por un tubito directamente al resto de Asia - principalmente a China. En los '90, empezaron con la onda de la "fragmentación": la idea que el Este de Asia puede ser un espacio productivo integrado, una plataforma exportadora. En la mente de los japoneses, el esquema funciona así: los aspectos clave de la producción (los de mayor valor agregado) quedan en Japón, y la manufactura y ensamblaje se reparten entre distintos países del Asia (China, Tailandia, Malasia, Taiwan, Corea, Vietnam, Indonesia, Filipinas, etc). El diseño, la tecnología, el capital y la marca son japonesas, y Japón se guarda la producción de partes sensibles (motores, por ejemplo). Todo lo demás es producido y ensamblado bajo inversión directa japonesa u OEM en distintas partes del Asia y re-exportado al resto del mundo.


Los primeros resultados de esa estrategia fueron formidables. En 1997, por ejemplo, la revista Time anunciaba en una nota de tapa que Sony iba a dominar el mundo. Pero allá por el año 2000 se produce un cambio: mientras las empresas japonesas se estaban llenando de plata gracias a las exportaciones a bajos costos, el consumidor japonés seguía pagando precios japoneses por bienes hechos en Japón. Y se viene la segunda gran ola, que los medios japoneses llamaron kudoka - el vaciamiento industrial japonés.


Kudoka es el nombre que se le da al proceso de desindustrialización de Japón. Es un proceso que se llevó a cabo de manera rápida: en 1999, cuando llegué a Japón, era difícil encontrar productos importados en las tiendas. Todo era made in Japan. Allá por 2004 el grueso del kudoka estaba concluído, y uno encontraba exactamente los mismos productos pero manufacturados en Asia. Un 25% más baratos que 5 años antes.


La prensa amarilla japonesa se agarró del tema del kudoka como garrapatas, y no había semana que uno no viera titulares diagnosticando las 7 plagas del apocalipsis. A esta altura, queridos lectores, ustedes se preguntarán qué corno tiene que ver el kudoka, el sudoku o el tsunami con los 80 yenes por dólar. Es una muy buena pregunta. Contestarla se me hace muy largo para hoy, así que al mejor estilo diletante berreta les dejo planteadas otras preguntas:


  • En un país con un desempleo que jamás ha superado el 6% y con un índice de precios inicial artificialmente inflado por una burbuja de activos, ¿es tan malo tener un proceso a largo plazo de deflación de un 2% anual? ¿O es mejor la alternativa latinoamericana de cambiar los precios de golpe, con una devaluación?
  • En una situación donde los jóvenes quieren ser diseñadores, científicos o artistas y aborrecen el trabajo en plantas industriales, ¿es mejor importar trabajadores o exportar el trabajo? Esta pregunta me la hizo el funcionario del Ministerio de Finanzas que estaba encargado de la crisis argentina, en el año 2002.
  • Lo que Cookie llama "nafta poblacional"... es un pensamiento medio siglo XIX, ¿no? O sea, ¿el éxito de una nación está dado por la cantidad de sus habitantes?
  • Japón tiene la misma población hoy que hace diez años, y tiene aproximadamente la misma densidad poblacional que la India o que Bélgica. Si la Argentina tuviera esa densidad, seríamos 930 millones de almas. Con esa población, ¿realmente querríamos más?
  • Esto es una proposición ad hoc, así que pido perdón por anticipado. Supongamos que la tasa de xenofobia en un país es una constante internacional, digamos, del 20%. Aguantar a 25 millones de japoneses y 8 millones de argentinos protestando que los chinos son sucios, que los bolivianos nos afanan la atención médica, que las enfermeras filipinas vienen a buscar machos, que la criminalidad es culpa del extranjero es insoportable. ¿Se imaginan si fueran 186 millones de argentinos con esa perorata? Yo pido asilo político a Groenlandia.
Pero siempre queda una pregunta final. Estos pibes, ¿realmente están en el horno con papitas?

miércoles, 13 de abril de 2011

Fukushima I: Ante el Nivel 7, Serenidad

Traduzco el editorial de ayer del Yomiuri Shimbun. En muchos lugares he leído sobre la calma de los japoneses ante la tormenta perfecta que les cayó encima. A veces los medios locales te ayudan a entender un poco la cultura, y me parece que este editorial es interesante para aquellos que cursan "Medios de comunicación de masa y comportamiento popular":


La Agencia de Seguridad Industrial y Nuclear, del Ministerio de Economía, Industria y Comercio (METI) informó que, en la Escala Internacional Nuclear (INES), el accidente de la central nuclear Fukushima I, de TEPCO, ha sido elevado del nivel 5 al 7, el máximo grado de gravedad.


El único antecedente registrado de Nivel 7 es el accidente de Chernobil, en la ex- Unión Soviética en el año 1986 - considerado el peor accidente nuclear de la historia. Esto refleja la seriedad de lo que se está viviendo en Fukushima. Todos los esfuerzos del gobierno y de TEPCO deben estar concentrados en restaurar la normalidad.


El grado de severidad de un accidente de estas características se mide por la cantidad de sustancias radiactivas emitidas y el porcentaje de daño de los reactores, entre otros factores. Esta decisión fue tomada por el gobierno después de revisar todas las mediciones de radiactividad en las inmedidaciones de la planta, y con esos datos poder calcular la cantidad de material radiactivo emitido por las explosiones en las instalaciones de los reactores 1 a 3.


El resultado de esas estimaciones muestra que la cantidad total de material radiactivo emitido en Fukushima sólo es superado en la historia por Chernobil. Supera incluso en gran cantidad al accidente nuclear de Three Mile Island, en 1979.


Hay que considerar, sin embargo, que las emisiones totales se circunscriben a un 10% de lo que ocurrió en Chernobil. En ese caso, como consecuencia de una reacción explosiva del núcleo, el reactor quedó destruído, y se generó un incendio de diez días de duración, durante los cuales grandes cantidades de sustancias radiactivas se desparramaron, principalmente sobre Europa Continental.


En la central de Fukushima, los reactores pararon luego del terremoto. Las funciones básicas se mantuvieron y las medidas de emergencia han permitido mantener el combustible refrigerado. La cantidad de material radiactivo emitido a la atmósfera se ha reducido en comparación con el momento de la explosión.


Es obligación del gobierno marcar con claridad las diferencias entre ambos accidentes, y evitar que se propaguen pánico o falsos rumores, que tanto daño causan.


En el sitio del accidente, el esfuerzo para tratar de restablecer las funciones de refrigeración sigue siendo una ardua tarea, y sigue presente la posibilidad de un colapso de los reactores y la emisión de cantidades aún mayores de radiactividad. Sin embargo, funciones como la temperatura de los reactores están estabilizadas. El aumento del nivel del accidente en la escala INES no significa un deterioro adicional de la situación.


La gran preocupación ahora es el reciente aumento de las réplicas en la zona de la planta de Fukushima I. Las vibraciones de un terremoto superior al grado 5 (en escala japonesa, que llega hasta 7) hacen que el trabajo de restauración deba ser interrumpido una y otra vez, con la suspensión de las medidas de enfriamiento de emergencia. Es posible que las réplicas continuen por un tiempo más. Se espera del gobierno y de TEPCO que tomen todas las medidas necesarias para evitar que se suspendan las funciones de refrigeración.


Teniendo en consideración las grandes cantidades de material radiactivo emitidas, se tornan cada vez más importantes los temas del tratamiento de áreas tóxicas y mantener al mínimo los efectos negativos sobre la salud de la población. El gobierno tiene que acelerar el tratamiento de estos temas.

viernes, 1 de abril de 2011

En Japón también se cuecen habas

Y obviamente la gente no puede estar metida en lo que está pasando dentro Fukushima todo el día. Pero los medios tienen que encontrar debates para entretener a su audiencia (bueno, este bloj también...), y en todos lados todo el tiempo se buscan culpables, se analizan explicaciones, y se especula con que "si hubiéramos hecho tal o cual cosa". Mientras, en la sociedad afectada se dan algunos debates interesantes, otros un poco más berretas, y las operetas políticas a veces desnudan a los personajes.


Por ejemplo: las áreas afectadas por el tsunami y por la radiación son en su mayoría pueblos habitados por gente mayor. Hay muy poca gente joven en los pueblos, y relativamente pocas familias. Los agricultores y pescadores son, en su mayoría, gente muy mayor. Gente a la que le explican los peligros a largo plazo de la radiación en las 12 ciudades y pueblos a menos de 20 km de la planta y piensa que, a su edad, un peligro a 20 años no es peligroso. Hay 100 personas que quedan en esos 12 lugares, y las Fuerzas de Auto Defensa hacen una rutina de convencimiento y entrega de alimentos y remedios. Algunos medios le piden al gobierno que establezca una zona de exclusión obligatoria y se saque a la gente del lugar por la fuerza pública. Edano se opone a la medida, y aguante Edano. Si los viejos se quieren quedar en sus casas, y están informados de los riesgos, que se queden. Ya el sufrimiento de esa gente es suficiente como está para que además se le agregue la indignidad de echarlos de sus casas.


En la oposición, le pegan al Primer Ministro. Una de las críticas más fuertes es que por haber ido a visitar la planta ni bien ocurrió el accidente atrasó los trabajos de la empresa. Cuentan algunas fuentes que con el Primer Ministro presente un especialista dijo que "había que empezar el trabajo de ventilación urgententemente porque el riesgo de fusión de núcleo es real". Como los trabajos sólo empezaron una vez que Kan partió, a las 9, le echan la culpa de todo. "No tenía nada que hacer en esa planta. Su trabajo era quedarse tranquilo en su oficina" dice el Senador Kato, del opositor Komeito.


No mucha gente defiende a TEPCO. El primero en pegar fue Kan en los primeros días de la crisis, en una escena famosa donde frente a las cámaras se enoja con los de TEPCO y los acusa de no estar brindando información suficiente. Hace ya diez días que no hay conferencia de prensa en la que Edano no les tire un par de dardos. Por asustar a la población lanzando datos de contaminación con errores de tres ceros ¡para arriba! Por no haber admitido aún que los reactores 5 y 6 también tendrán que ser desmantelados. Porque el Presidente de TEPCO fue hospitalizado por exceso de trabajo.


Los medios le pegan alternadamente a TEPCO y al gobierno. Generalmente a Edano lo salvan de los palos, y durante un tiempo le pegaban duro al Primer Ministro. "Apúrense en restablecer los sistemas de refrigeración del combustible", "Hay que pedir ayuda a Francia", "Hay que reforzar el control del plutonio" leen los titulares. En una nota que leí un editorialistas sulfuraba "estamos cansados de escuchar a políticos y burócratas que nos comparan los niveles de radiactividad con radiografías dentales o de pecho". En otra, una señora que volvió a su casa a 15 km de la planta dice que la decisión de exclusión de 20 km es una arbitrariedad y que los políticos tienen que salir de su comodidad en Tokio a ver la realidad de las zonas afectadas antes de establecer cifras aleatorias.


Kan estuvo medio fuera de foco por unos días. Se lo veía confundido. Los medios reportaron que desconfiaba de la burocracia y que se había rodeado de asesores ad-hoc. Ayer brindó una conferencia de prensa donde anunció que se reconsideraría toda la política nuclear y específicamente la construcción de 12 reactores planeados hasta 2030. Anunció que el funcionamiento de las empresas de energía sería revisado, y que hasta su existencia misma será objeto de discusión. Ya había hablado un día antes de energía solar y biocombustibles.


Una ventaja que tiene Kan es que el público claramente lo percibe como independiente de las telarañas de interés que se han tejido y unen a las empresas, a la burocracia y al PLD. Teniendo a Edano a cargo del día a día de Fukushima y los refugiados, Kan puede concentrarse en el mañana. De la misma forma que el 11/9 marcó la Presidencia de Bush en EE.UU., Fukushima marca a fuego toda la experiencia del PDJ en el gobierno. Si hasta el 11 de marzo el principal objetivo de Kan era asegurar la gobernabilidad desde un partido con apenas dos años de experiencia en el poder, las expectativas son mucho más altas hoy y la inexperiencia ya no es una excusa.

sábado, 26 de marzo de 2011

TEPCO: "Mínimo un mes más"

Paso una traducción de un editorial del Asahi Shimbun de ayer, 25 de marzo. Un comentario de mal gusto: leyendo este editorial, u otros de los medios japoneses, uno entiende un poco mejor el desarrollo de la industria del cine de terror que tienen. El cine de terror estadounidense te asusta como los titulares catastróficos de CNN, con el abuso de adjetivos y chorros de sangre. Es terror explícito. El japonés te asusta con lo que sugiere más que con lo que muestra. Pero bueno, el objeto de este post no es dar mi opinión, sino reflejar lo que están leyendo los japoneses cuando se despiertan a la mañana. Como dato positivo, esta nota tiene un día y medio de antigüedad y la situación del reactor 1 no se ha deteriorado. Como dato negativo, la situación de los dos trabajadores que fueron internados es más grave de lo que se informó originalmente.




Para lograr el estado de parada en frío, hay que seguir tirando agua


Siguen los trabajos de recuperación en la planta nuclear Fukushima I. El día 24 en horas de la mañana se logró reconectar la iluminación en las salas de control del reactor 1; también finalizó el cambio de las bombas en el reactor 5, lo que permitió recomenzar la refrigeración en horas de la tarde. Aunque gradualmente se va recuperando el control de la situación, llegar al punto en el que la temperatura del líquido refrigerante de los reactores 1 a 3 baje de los 100 °C y se pueda lograr exitosamente una parada en frío demandará como mínimo un mes más de trabajo. Así lo han confirmado a periodistas del Asahi Shimbun varias fuentes vinculadas a TEPCO.


Para lograr la parada en frío, tienen que trabajar simultáneamente las bombas que hacen circular agua por los reactores y las bombas que inyectan agua del mar para controlar el calor. Sin embargo, la probabilidad de que las bombas de los reactores 1 y 3 estén dañadas es alta. Al no poder hacer circular el líquido refrigerante, es posible que haya que seguir tirando agua con las bombas provisorias durante varios meses. Mientras eso ocurra, los reactores seguirán emitiendo radiactividad.


Según los especialistas, además del gran trabajo de ajuste que requieren esas bombas, también hay que evitar al mismo tiempo su sobrecalentamiento. En la plomería de los reactores hay muchas válvulas. Aunque los sensores nos permitan conocer el estado de los reactores, se nos dice que "asegurar que los sistemas de enfriamiento funcionen correctamente es marcadamente más complicado que la simple operación de tirar agua".


De entrada se puede advertir que la misma operación de verificar el estado de las bombas ya es sumamente complicada. El día 23, por ejemplo, debido al alto nivel de radiactividad del reactor 2 las operaciones tuvieron que ser suspendidas. El día 24 dos personas que trabajaban en el reactor 3 tuvieron que ser hospitalizadas con envenenamiento por radiación. Además, como consecuencia de las explosiones de hidrógeno en los reactores 1 y 3 las estructuras edilicias se han visto severamente afectadas. Si se verifica que las bombas tienen el mismo grado de daño, no hay otra solución que cambiarlas. Conseguir bombas de remplazo no es difícil, aunque se estima que instalarlas en condiciones de alta radiactividad presentará serios riesgos.


En ocasión del accidente en la planta nuclear de Three Mile Island en Pensilvania, EE.UU. en el año 1979, lograr la parada en frío de los reactores demandó tres semanas de trabajo. El daño causado por el tsunami y las explosiones a los reactores 1 a 4 es severo; según el Prof. Hiroaki Koide, del Laboratorio de Experimentos Nucleares de la Universidad de Kyoto (profesor adjunto de la carrera de ingeniería nuclear), "la situación sigue siendo muy grave. Lograr la parada en frío en un mes sería una buena noticia".


Con relación al combustible de los reactores, lo que se observa ahora es ya no el calor residual emitido cuando están en funcionamiento sino que otra clase de calor (decay heat) que se emite cuando los elementos químicos, inestables en consecuencia del proceso de fisión se transforman en otros elementos químicos. Según los cálculos del Prof. Koide, aunque el calor que mantiene el combustible es mucho menor que cuando está en funcionamiento, aún restarían unos 6.000 KW de energía en los reactores 2 y 3. Aunque pasen seis meses, esa cantidad sólo se habrá reducido en un 50%, y dentro de un año aún restaría un 33%.


Según las palabras del Prof. Koide, "Para lograr la parada en frío, no queda otra que seguir usando los dos tipos de bomba e ir descartando el calor en el mar, pero hay que tener en cuenta que las operaciones en un ámbito de alta radiactividad van a tomar mucho más tiempo que si las condiciones fueran normales".


Control del reactor 1: cada paso adelante genera un paso para atrás


Según TEPCO y el Instituto de Seguridad Nuclear de METI, en determinado momento el reactor 1 se encontró en estado de inestabilidad. El día 24 los esfuerzos se concentraron en tratar de controlar la temperatura y la presión. Un fracaso implicaría la emisión a la atmósfera de vapor radiactivo en grandes cantidades, lo que generaría la necesidad de tomar medidas distintas para tratar de preservar la situación bajo control.


El día 24 en horas de la mañana se pudo verificar la presencia de humo blanco, similar al vapor, saliendo de la pileta de combustible usado del reactor 1. Todos los esfuerzos se concentraron en tratar de controlar la radiactividad por desintegración (decay heat) de la pileta de combustible del reactor, pero no podemos perder de vista que la gran amenaza viene del combustible del reactor.


Se sigue echando agua del mar en el reactor, pero alrededor del día 22 se observó que la temperatura del reactor se elevó unos 100 °C por encima de los límites máximos establecidos, hasta superar los 400 °C. El hecho que la temperatura se eleve por encima de los límites máximos no implica que la situación se descontrole de inmediato, pero por precaución al día siguiente se aumentó la cantidad de agua que se le fue tirando al reactor 1.


El día 24 a la mañana se logró bajar la temperatura a 218 °C, pero en lugar de tranquilizarnos vimos como la presión de las vasijas aumentó. Al evaporarse el agua de mar, el vapor generó el aumento de presión de las vasijas y se pudo observar como el vapor fue lanzado al exterior. La gran pregunta entonces fue: ¿se prioriza el control de la temperatura o el control de la presión en el reactor? Encontrar un equilibrio en estas condiciones extremas es una de las partes más exigentes del trabajo.


El peor escenario es que la elevada presión rompa las vasijas y altas cantidades de material radiactivo sean liberadas a la atmósfera. Para evitar ese escenario, TEPCO evaluó una operación llamada "ventilación", que consiste en permitir que ese vapor sea liberado, lo que reduciría la presión de las vasijas.


Ese vapor es radiactivo, por lo que la decisión de "ventilar" se posterga hasta que sea inevitable. Sin embargo, el aumento de presión que efectivamente se produjo en las vasijas generó un proceso de combustión. El Instituto mencionado nos informa que ese proceso se verificó en el reactor 1 el día 12, en el reactor 2 el día 13 y en el reactor 3 los días 12, 13 y 14.


Hasta este momento se viene usando una técnica de "ventilación" para minimizar los efectos de la combustión al medio ambiente: el vapor sale de las vasijas y se envía a una sala de control de presión, donde primero pasa por un tunel de agua y después es liberado a la atmósfera. Se dice que al pasar por el agua, la cantidad de yodo radiactivo contenida en el vapor se reduce en un 99%. El proceso no reduce la cantidad de gases nobles radiactivos como el Xenón o el Kriptón, pero el efecto perjudicial de estos gases nobles a la salud humana es comparativamente bajo.


Ahora bien, de no lograrse bajar la presión de las vasijas, se pasa a "ventilar en seco", o sea, sin pasar el material por el agua. De llegar a ese punto, la liberación de material radiactivo al exterior sería mucho mayor que lo que ha ocurrido hasta ahora. El día 15, por ejemplo, se procedió a "ventilar en seco" al reactor 2, pero no se sabe con exactitud si los vapores radiactivos fueron efectivamente liberados a la atmósfera. La razón para proceder de esa forma fue el temor, ese mismo día 15, que las vasijas de presión del reactor 2 se hubieran partido. Se teme que los vapores que se liberaron sin filtrarlos por agua hayan entrado en combustión.


De ocurrir este proceso de combustión, el incremento de la radiactividad en las inmediaciones es inevitable. Esto también retrasa aún más el trabajo de los equipos, ya que se hace necesario evacuar los recintos, poner al personal en un lugar seguro e interrumpir las tareas. Además de ello, al liberarse por las chimeneas de combustión de 120 metros que están en las plantas, pasa a ser clave la dirección del viento. TEPCO se ha comprometido, de llegar a esa eventualidad, a informar el hecho a la población con la mayor anticipación posible.


Hablando de la posibilidad de que la situación en el reactor 1 llegue a un estado de liberación masiva de radiactividad, el Director General Adjunto del mencionado Instituto, Nishiyama, dijo lo siguiente: "La situación está siendo evaluada minuto a minuto en función de una visión comprensiva de la temperatura, la presión, el estado de las bombas y del reactor. La última decisión estará en manos del Primer Ministro".

miércoles, 23 de marzo de 2011

Japón como entidad política

Aunque hasta hace pocos meses Japón era la segunda economía del mundo, a veces me impresiona el bajo grado de conocimiento que los extranjeros tienen del país. En la Argentina misma, cualquier ciudadano más o menos informado puede conocer los Jefes de Gobierno de por lo menos cinco países europeos (España, Italia, Francia, Reino Unido, Rusia, Alemania) pero es muy poco probable que se acuerden del nombre del primer ministro japonés. Esta última semana este blog se ha dedicado exclusivamente a terremotos, tsunamis y crisis nucleares en las islas del sol naciente, entonces me pareció interesante escribir una introducción al sistema político japonés. Antes que nada, quiero hablar de algunos mitos que existen sobre Japón:


1. Japón es una monarquía constitucional: parcialmente verdadero. La edición japonesa de wikipedia, en el artículo sobre Japón, empieza la discusión sobre el sistema político japonés con la siguiente frase: "Si bien las versiones en idioma extranjero en wikipedia afirman que Japón es una monarquía constitucional (con el Emperador como Jefe de Estado), la versión en japonés - este artículo - refleja una discusión en la cual este punto no es del todo claro". La realidad es que una monarquía constitucional requiere un monarca como Jefe de Estado, y muy pocos japoneses están preparados para aceptar que el Emperador sea el Jefe de Estado de Japón. La Constitución japonesa habla del Emperador como un símbolo de la nación, y la mayoría de los japoneses prefiere decir que Japón no tiene Jefe de Estado.


2. Japón no tiene ejército: falso. Japón tiene una prohibición constitucional de tener ejército, pero las Fuerzas de Auto Defensa de Japón son un ejército en todo menos el nombre. En tamaño del ejército, Japón ocupa el lugar 24 en el mundo, pero en términos de presupuesto, está en séptimo lugar.


3. El hecho de ser el país más desarrollado de Asia es consecuencia de su temprana occidentalización: falso. Esto es muy discutible, pero mi impresión visitando otros países de Asia es que son mucho más "occidentalizados" que Japón. Japón sigue siendo profundamente japonés. Algunas ideas sobre el desarrollo económico japonés las expuse en este viejo post sobre la autarquía. Digamos que en Occidente cuando estudiamos historia japonesa nos concentramos mucho en la Restauración Meiji y el proceso de industrialización de la segunda mitad del siglo XIX, e ignoramos el proceso de acumulación de capital (particularmente capital humano e infraestructura) en los 3 siglos del shogunato Tokugawa.


4. El sistema de partido casi único vigente en Japón desde el fin de la ocupación americana les otorgó una estabilidad política que permitió llevar adelante políticas de estado ajenas a la lucha partidaria. Complicado, pero me suena más a falso que a parcialmente verdadero. En primer lugar, lo de estabilidad política. En la actual Era Heisei (1989-presente) Japón ha tenido 15 primeros ministros (un promedio inferior al año y medio por PM). Es verdad que, con excepción de dos períodos (11 meses entre 1993 y 1994 y septiembre de 2009 al presente) el Partido Liberal Democrático (Jimintō) ha gobernado el país desde 1995, pero también es verdad que la lucha política hacia adentro del partido es intestina. El Jimintō es un conjunto de distintas facciones que muchas veces tienen tanto en común entre ellas como pueden tener, en nuestro PJ, el FPV y el PF. De esa forma, el LDP le ha dado a Japón gobernantes "desarrollistas" como Ikeda, "nacionalistas" como Mori, "liberales" como Hashimoto o "reformistas" como Koizumi.


5. Ajenos a la polítca partidaria, el verdadero Poder Ejecutivo en Japón es la burocracia estatal, que lleva adelante la formulación y ejecución de políticas públicas independientemente del Primer Ministro de turno. Parcialmente verdadero. La parte del poder de las burocracias estatales es verdadera, pero la parte de "ajenos a la política partidaria" es completamente falsa. Una de las razones del éxito electoral del Jimintō desde 1955 es que toda la estructura burocrática del Estado japonés tiene un espejo en el poderoso "Centro de Estudios de Política" del Partido. El Presidente del Centro es uno de los hombres fuertes del partido, y la vinculación entre las áreas del Centro y su espejo en los Ministerios y Agencias fue durante muchos años el verdadero motor para la formulación de políticas públicas en todas las áreas. La comunicación entre el Centro y la burocracia es fluida, siendo común que burócratas terminen presentándose a elecciones bajo la leyenda del PLD. Por esa razón a los demás partidos les cuesta tanto garantizar la gobernabilidad: no logran controlar a la burocracia estatal.


Ahora quiero hablar un poco sobre Kan, el primer ministro. Naoto Kan es un primer ministro atípico en Japón. Para empezar, sus orígenes. Las carreras políticas en Japón son en su mayoría hereditarias. De los últimos 5 primeros ministros, Kan es el único que no es hijo o nieto de otros primeros ministros. Empezó su carrera política como activista social, trabajando en la campaña de Fusae Ichikawa, una de las responsables de extender el derecho de voto a las mujeres en 1945. Fue elegido diputado por primera vez en 1980 por la Federación Socialista Democrática. En 1996, como Ministro de Salud y Bienestar, adquirió notoriedad por admitir el rol del gobierno en un escándalo de infecciones de HIV por sangre contaminada en los '80. y pedirle perdón a las víctimas.


En un país donde los políticos deben sonreír, hablar de generalidades y evitar definiciones polémicas o demasiado concretas a todo costo, su estilo confrontativo y crispador le valió el apodo de Ira-Kan. Después de haber fundado o pasado por una serie de partidos políticos, en 1996 fue uno de los fundadores del actual partido gobernante, el Partido Democrático de Japón (Minshutō). Llegó al cargo de Primer Ministro en junio de 2010, después de la renuncia de Hatoyama. Por razones que no vienen al caso en este momento, hasta el gran terremoto Kan sufría la maldición de sus predecesores inmediatos en la era Post-Koizumi: primeros ministros que asumieron con altos índices de popularidad y debieron dejar el cargo en menos de un año con guarismos de intención de votos similares a los que puede tener, en la Argentina, Eduardo Duhalde.


Al visitar Japón en el siglo XIX, pocos años después de la apertura, Oscar Wilde escribió:


En realidad, todo Japón es puro invento. No existe ese país, no existe ese pueblo. El pueblo japonés es... simplemente un modo de estilo, un exquisito capricho del arte.


Obviamente Wilde se refería al ideal que Occidente empezó a fabricar ni bien los primeros barcos lograron ingresar después de tres siglos de aislamiento. Atrás de la utilería de esa construcción cultural, existe un país de carne y hueso, con algunas contradicciones básicas que los actuales incidentes vinieron a desnudar. Por ejemplo, la contradicción de que un país basado en el pacifismo tenga uno de los mayores presupuestos militares del mundo. O, más relevante aún para este caso, que un país que hace del discurso anti-nuclear su caballito de batalla en el plano internacional haya salpicado su costa con 53 reactores que producen un 35% de la energía que consume el país - contradicción claramente expuesta en este editorial (en inglés) de Asahi de junio del 2010 sobre la política nuclear de Kan.


Más allá de las vinculaciones sentimentales, esta es la razón por la cual le he dado tanto espacio a la crisis de Fukushima en este bloj. Porque a mediano plazo Fukushima implica un cambio en la matriz energética japonesa que sin duda tendrá efectos a escala planetaria. El Japón de los próximos diez años es un país que necesariamente tendrá que patear el tablero en materia energética. Es un país que volcará toda su fuerza y sus vastos recursos en encontrar una solución segura y sostenible para su gigantesca demanda de KW.


Y esto es independiente de los resultados de la carrera contra el tiempo que se sigue luchando en el sitio del desastre. Japón como entidad política es un país que no soporta irradiados entre su población civil. Si la radiactividad empieza a aumentar en centros urbanos el cataclismo en el sistema político hará que nuestro "Que se vayan todos" parezca un juego de niños. Aún no se puede decir que la situación esté bajo control - aunque a Edano se lo vea más tranquilo y descansado los últimos días. Para cada una de arena, viene una de cal. El cemento sigue siendo una posibilidad concreta.

lunes, 21 de marzo de 2011

Nada te prepara para una emergencia en serio

El sitio web de la oficina del Primer Ministro de Japón informa que el 21 de octubre de 2010 Kan presidió el ejercicio anual de "Simulación de Desastre con Energía Nuclear". La simulación se lleva a cabo a partir de un presunto incidente en la Central Atómica de Hamaoka, en la prefectura de Shizuoka (200 km al sudoeste de Tokio).


En la simulación, el sistema de provisión de agua del reactor N° 3 de Hamaoka se rompe, las funciones de enfriamiento del reactor se paralizan lo que genera escape de material radiactivo a la atmósfera. El ejercicio fue conducido en forma conjunta por el gobierno nacional, los gobiernos locales afectados y la empresa (Chubu Electric, en este caso). El Ministro de Economía y Producción (METI) informa a Kan del accidente y le eleva una propuesta para encarar la crisis.


El Primer Ministro emite una Declaración de Emergencia Nuclear y convoca al Comité de Contramedidas para Accidentes Nucleares. Los gobiernos locales mantienen una teleconferencia donde reciben información precisa, y Kan, sereno, les informa que "la seguridad de los habitantes de la zona es la máxima prioridad".


Al final del día, supongo que todos volvieron tranquilos a sus casas. No había que lidiar con una ola que se llevó a más de 20.000, no hubo que improvisar el prolongador más largo del mundo, no hubo que enfrentar incendios y explosiones durante más de 10 días, no había que garantizar la sobrevivencia de 320.000 refugiados en medio de una ola polar de fin de invierno. A nadie se le ocurrió que, 10 días después de la simulación, el sarcófago de cemento seguiría siendo un temor palpable.

domingo, 20 de marzo de 2011

Un poco de humor, negro

Conferencia telefónica entre el Presidente de EE.UU. y el Primer Ministro de Japón.


Kan: recibimos los helicópteros a control remoto que nos mandaste, y ya los estamos usando para seguir tirando agua a los reactores en llamas. El pueblo japonés nunca olvidará la generosidad del pueblo estadounidense.


Obama: me alegra haber sido de utilidad. Si hay algo más que necesiten para ayudar a controlar la situación, vos sabés que no tenés más que pedir. El pueblo estadounidense está dispuesto a hacer lo que sea necesario para ayudar al pueblo japonés en esta hora tan difícil.


K: en realidad tengo un pedido más complicado para hacerte. Necesito que me ayudes a sacarme a la CNN de encima, los japoneses hoy le tienen más miedo a CNN que a la radiación de Fukushima.


O: no te preocupes, ahora mismo la llamo a Hillary y le pido que encuentre un país de Medio Oriente para invadir.

sábado, 19 de marzo de 2011

Fukushima I: las últimas etapas para evitar lo peor

Reproduzco una (mala) traducción de un editorial de ayer del Asahi Shinbun. Para los que no lo tienen, es el segundo diario de mayor circulación de Japón y del mundo (los cinco diarios de mayor circulación en el mundo son todos japoneses):


El agravamiento de la situación de los reactores en la planta de Fukushima I se acerca a un punto crítico. Si no se logra frenar el deterioro de la situación, la emisión de sustancias radiactivas en grandes cantidades será inevitable. Las Fuerzas de Auto-Defensa y la Policía Metropolitana de Tokio, entre otros, aumentan su participación en esta crisis en un formato que ya se parece a una preparación para la movilización general.


Las vainas de combustible usado no son tan críticas como el combustible en sí, pero retienen calor residual.  En las piletas de enfriamiento de los reactores 3 y 4 el agua ha dejado de circular, lo que genera que la temperatura aumente y la cantidad de agua disminuya por la evaporación. Al tirar agua o poder reconectar la energía se podría rellenar los tanques, y eso permitiría enfriar el combustible y estabilizar la situación.


Las vainas usadas son en definitiva deshechos radiactivos, por lo que potencialmente emiten grandes cantidades de material radiactivo. Aunque sólo una parte quede expuesta, la cantidad de radiación imposibilitaría el trabajo en las inmediaciones de la planta. Si llegara el caso que fuera imposible seguir echando agua en la planta, el calor residual de las vainas usadas sería suficiente para derretir el combustible y provocar una fusión de nucleo.


Las consecuencias son difíciles de predecir. En el peor de los casos, el combustible derretido se acumula en el fondo del tanque. Las vainas contienen materiales como plutonio y uranio, y en la sucesión de hechos se puede llegar a un punto crítico y generar una fisión nuclear. También existe la posibilidad que los compuestos químicos que se derriten junto con la vaina eviten que se llegue al punto crítico.


Toda nuestra atención está volcada a los esfuerzos para llenar con agua los tanques, pero no podemos dejar de considerar la gravedad de la situación de los núcleos de los reactores 1 a 3 (los depósitos de presión). Aunque no sabemos con certeza qué está ocurriendo dentro de los reactores, el hecho de que por varias horas las vainas hayan estado expuestas lleva a pensar que la fusión de nucleo puede ya haber ocurrido. No nos podemos permitir perder el tiempo.


Los camiones de bomberos tiran agua a los depósitos, pero la presión acumulada hace que el agua no ingrese como planeado y termine rebotando.


En este punto, si finalmente se logra restablecer la corriente eléctrica, los sistemas de enfriamiento de emergencia que funcionan para prevenir un accidente de las características mencionadas podrían permitir llenar nuevamente los tanques. Sin embargo, es imposible asegurar con certeza que los sistemas de emergencia no estén también dañados. Lo que el terremoto y el tsunami mostraron es que instalaciones y equipos que parecían sólidos fueron fallando uno tras otro.


Si se fracasa con los intentos de enfriar el núcleo con agua, el combustible se va a derretir. Eso ocurre a una temperatura de 2800 °C, y los restos del combustible derretido se acumulan en el fondo de los depósitos a presión. Los depósitos están recubiertos por acero, pero el acero se empieza a derretir generalmente a 1500 °C.


Esto no son meras suposiciones: es lo que efectivamente ocurrió en Three Mile Island, EE.UU., en 1979. En esa ocasión, el 70% del combustible se derritió y fue a parar al fondo de los depósitos, pero en ese punto el proceso se frenó. Se puede decir que se llegó a estar un paso antes de una tragedia de consecuencias inimaginables.


No se puede permitir que los reactores 1 a 3 lleguen hasta ese punto.


En el peor escenario, el combustible derrite la base de los depósitos, perforando la base misma de los reactores. La reacción puede frenarse en ese punto, pero si llega a entrar en contacto con el agua de los depósitos de contención, el resultado sería una explosión hidro-magmática (phreatic explosion). Las paredes exteriores de los depósitos de presión no están preparadas para soportar un impacto de esa magnitud, y la liberación de grandes cantidades de radiactividad a la atmósfera sería inevitable.


El gran problema que se enfrenta en Fukushima es que no sabemos a ciencia cierta las condiciones actuales de los tres reactores y las dos piletas de enfriamiento afectadas (las cinco situaciones de emergencia), entonces se está tratando de luchar en todos los frentes al mismo tiempo. La situación es grave, pero si se logra frenar el deterioro, se puede evitar el escape masivo de radiación.


sYa ha pasado una semana del terremoto, y la sensación de crisis por parte del gobierno se profundiza, y se multiplican los esfuerzos por hacer llegar agua a los reactores. Hasta este momento, los esfuerzos por controlar la situación se han dejado principalmente en manos de la empresa (TEPCO), pero la gravedad de la situación es tal que crece día a día la sensación que es la sociedad en su conjunto la que tendrá que tomar medidas para solucionar esta crisis.

viernes, 18 de marzo de 2011

Aguante Edano

Ayer mientras yo escribía mis blogudeces, Edano hablaba en su conferencia de prensa de las mañanas. Se lo notaba cansado. Empezó hablando sobre los procedimientos para hacer llegar ayuda a las áreas más damnificadas por el tsunami. Siguió comentando la charla telefónica entre Kan y Obama. Después ingresó en la tarea de explicar el trabajo de los helicópteros y los bomberos tirando agua a los reactores. Mantuvo las condiciones de evacuación (20 km, y de 20 a 30 km dentro de las casas), y pidió ayuda a la población para ayudar a atender a los evacuados que más lo necesiten: los mayores, los enfermos, las embarazadas. Pidió además que los médicos y enfermeros sigan haciendo el gran esfuerzo que vienen haciendo para atender a los que los necesitan.


Cuando un periodista le preguntó por la diferencia entre áreas de evacuación (Japón ordenó evacuar 20 km, y EE.UU. recomendó a sus ciudadanos no estar a menos de 80 km de las plantas), Edano contestó que entiende la decisión de EE.UU. de optar por una postura conservadora, pero eso también ocurre porque las autoridades estadounidenses no tienen establecido un sistema de monitoreo de radiactividad permanente en territorio japonés. En base a los datos en tiempo real, el gobierno japonés mantiene el radio de exclusión en 20 km.


En la conferencia de hoy, Edano dio detalles sobre los trabajos tendientes a restaurar la energía eléctrica en la planta. En ese sentido, indicó que parte del trabajo de cableado ya está hecho, y que se estima que se podría llegar a tener electricidad en la planta este mismo sábado. De cualquier forma, como ya había advertido el día anterior, tampoco hay que pensar que una vez que vuelva la electricidad y se restablezcan los sistemas de enfriamiento de emergencia la crisis está solucionada.


Hablando de los niveles de radiactividad, Edano explicó que las lecturas han sido muy altas en algunos lugares específicos dentro del complejo de la planta, pero que por el momento no se registran lecturas peligrosas para la salud humana en zonas habitadas. Que el gobierno está incrementando el monitoreo permanente de partículas radiactivas en el aire, y que se tomarán medidas ante cualquier cambio en la situación.


También estuve charlando con amigos en Tokio, y me dicen que la ciudad está muy cambiada. Para ahorrar energía en el medio de la ola polar, las familias calefaccionan un único ambiente de las casas y duermen juntos. J. me comentó que efectivamente en los supermercados hay mucho menos variedad que de costumbre, y que de repente vas a un supermercado y no hay papel higiénico o no hay buena variedad de pescados. Entonces están saliendo mucho a comer afuera, a restaurantes. Los trenes están funcionando con horarios de fin de semana, y muchas empresas han permitido el trabajo desde las casas.


Hablando con Y., me dijo que otro cambio notable es que no quedan extranjeros en Tokio. Me lo dijo con un tono medio aliviado, y se lo recriminé. Pero su respuesta fue clara: los extranjeros estaban mirando demasiada CNN y terminaban en pánico. El pánico es contagioso, y no era buena señal para el resto de la población que está tratando de mantener la calma en el medio de una situación de extrema gravedad. Aún a una semana del tsunami, el pánico sigue siendo más peligroso que la radiación.

jueves, 17 de marzo de 2011

Y ¿dónde está Edano?

Yukio Edano es el Jefe de Gabinete del gobierno japonés. El Aníbal Fernández de ellos. Es además la única persona que logra en estos momentos traer un poco de tranquilidad al pueblo japonés - aunque mientras escribo esto también hay una parte mía que entiende que los momentos de tranquilidad ya quedaron en el pasado. Ungido en el doble rol de tranquilizador-en-jefe y explicador-en-jefe, fue omnipresente todos estos días en los medios japoneses. El Telegraph lo comparó a Jack Bauer...


Con el traje de emergencia siempre puesto, nos fue explicando cada nuevo desarrollo en lenguaje claro y accesible. Sin negar las duras realidades de esta tragedia en cámara lenta, su principal contribución fue ir informando los riesgos potenciales de cada movimiento, los duros desafíos de esa carrera contra el tiempo que parecía en un primer momento que se podía ganar. Vestido de político nunca me había llamado la atención, pero en su rol de capitán del Titanic fue admirable. Informando de un incendio en plena madrugada, pidiendo a los ciudadanos que apaguen las luces y no compren comida en exceso, o repasando índices de radiactividad a 20 y 30 km de la planta.


Los desarrollos de esta mañana están explicados en este artículo del Daily Yomiuri. En estos mismos instantes se llevan a cabo los últimos intentos desesperados de buscar el milagro. No soy un especialista en temas nucleares, pero el sentido común me dice que no puede ser buena señal que un equipo de profesionales tratando de controlar el daño en el sitio sea reemplazado por helicópteros que tiran agua desde el aire.


Supuestamente esta tarde lograrían restablecer la provisión de energía en la Fukushima I, lo que permitiría restablecer los sistemas de refrigeración de emergencia.


Más allá de la angustia y del miedo, el pueblo japonés en estos días ha aprendido a confiar en Edano. Yo he aprendido a confiar en Edano. Como dice esta nota, los seguidores en twitter le piden que duerma (#edano_nero). NHK informa que la operación con los helicópteros no ha logrado bajar los niveles de radiactividad del reactor 3. Según el Asahi, está prácticamente confirmado que la totalidad del agua alrededor del reactor No 3 ya se evaporó, y el reactor estaría en contacto con el aire. Hace varias horas no lo escucho a Edano. Creo que necesito que me tranquilice...

martes, 15 de marzo de 2011

El viento sopla del norte

A las 8:45 de la mañana del martes, hora japonesa (20:45 del lunes en la Argentina) una pequeña nota de NHK (el multimedios del gobierno japonés) anunciaba: "Planta Nuclear Fukushima I: El viento sopla del norte". En la nota se explicaba que no se están tomando mediciones meteorológicas en los alrededores de la central nuclear, pero que las características del viento en las estaciones cercanas hacen suponer que, en los alrededores de la central atómica en esa mañana de martes, el viento soplaba del norte.


No es mucho lo que se sabe de lo que está pasando en Fukushima, pero queda en claro que la situación se deterioró y que los sistemas de control de emergencia han fallado. La empresa (TEPCO) no ha sido del todo transparente en el manejo de la información, y los medios japoneses vienen advirtiendo durante el día del martes que la única respuesta oficial respecto a la gravedad de la situación es "No está claro". Es un cambio de discurso notable: hasta ahora, todos los mensajes de TEPCO eran en el sentido de tranquilizar a la población.


Pero si la información oficial es escasa, las señales son intranquilizadoras: Kan en persona anunció que se ha terminado la evacuación total de los 20 km a la redonda, y se ha solicitado a los habitantes que quedan entre el km 20 y el km 30 que no salgan de sus casas. Por otra parte, Asahi informa que el día martes se ha procedido a evacuar a casi todo el equipo de trabajo de las plantas, y quedan sólo los indispensables para tratar de controlar la situación. El comando suicida.


Lo que se sabe con certeza es que, en la madrugada del lunes para el martes, durante un número desconocido de horas y por distintas razones (parece que hubo una combinación de falla humana y de una válvula de seguridad que se trabó) el ejercicio de enfriamiento de las barras de combustible con una mezcla de agua de mar y boratos tuvo que ser suspendido. Que en esas horas el calor de las barras evaporó todo el líquido circundante y que las barras de combustible estuvieron expuestas y en contacto con la atmósfera. Cuando se volvió a inyectar líquido para tratar de controlar la situación, la presión resultante generó la tercera explosión.


El sábado Abel se preguntaba si la situación en Fukushima no generaría un cambio en la balanza de la opinión pública mundial sobre el tema de la energía y seguridad nucleares. La mayoría de los comentaristas consideró que no, que Fukushima no revestía la gravedad como para llevar a un replanteo sobre los peligros de una fusión de núcleo en zonas habitadas. Ese era el mismo argumento de TEPCO, y hasta ayer yo también pensaba lo mismo. Pero a las 8:45 de la mañana del martes, NHK anunció un cambio en la dirección del viento.

lunes, 14 de marzo de 2011

Amor por Sendai

Y pensar que el viernes a la mañana me desperté y me puse a revisar el post sobre las Malvinas, donde me cuestionaba si realmente las islas eran un lugar sagrado dentro de nuestro imaginario y si ese lugar las transformaba en un artículo de fe que no puede ser discutido bajo riesgo de caer en "traición a la patria". Cuando lo estaba por publicar, a eso de las 8:30, viene mi viejo, que estaba pasando unos días en casa, y me dice "Terremoto en Japón".


Mi primera reacción, todavía medio dormido, fue la típica japonesa: "¿y? Siempre hay terremotos en Japón...". Me contesta "No, este es en serio. Parece que se viene un tsunami de la gran 7." Ahí se me abrieron los ojos. Si hay algo que 6 años y medio de Japón te enseñan es que con los terremotos la tierra tiembla, te asustás y te volvés a tu casa, pero cuando tenés un tsunami es porque la mierda llegó al ventilador y contra eso no hay nada que la humanidad pueda hacer. Con un tsunami no se juega.


Abro las noticias en internet, y al ver el "8,8 Richter" en la pantalla el corazón se me sube a la boca. Lo primero que busco es el epicentro. Tohoku. Cazo el teléfono y empiezo a marcar números, medio desesperado. Cuando marco celulares, no hay reacción. Cuando marco fijos, la operadora japonesa dice "las líneas están congestionadas". La ficha empieza a caer de a poco, y medio como acto fallido y sin pensar aprieto el botón de publicar entrada. Y automáticamente me olvido de Malvinas y me paso a dedicar a las islas que realmente me importan.


Al tercer o cuarto intento logro comunicarme con la casa de Y., que está en Japón de vacaciones, y hablo con la vieja. Me dice que más allá del susto, en Tokio la cosa no fue grave. Que ella estaba sentada mirando la tele, y que todó tembló pero lo más grave que le ocurrió es que se le cayeron todas las tarjetas de año nuevo que todavía tenía arregladas sobre una mesa. Que a Y. el terremoto lo agarró esperando un tren en la estación de Oimachi, que se había comunicado para avisar que todo estaba bien y que estaba tratando de llegar a casa (no había transporte público).


Me comunico con un par de amigos más, H. me dice que hay mucha gente caminando por las calles, tratando de volver a sus casas, pero que más que el susto y el shock colectivo no hay daños grandes en la ciudad. Me cuenta que como es más fácil acceder a internet que celulares, por facebook está ofreciendo su casa, que queda estratégicamente ubicada cerca de la estación de Shinagawa, como lugar de refugio o descanso para los que están caminando.


Veo que hay un comentario de Mariano donde le interesa conocer mi opinión personal sobre las Malvinas, y mi impulso inicial es contestar que las Malvinas en ese momento en particular no me importan nada. Que si un terremoto y un tsunami las hubieran arrastado hasta la costa de África miraría la noticia en la tele, pensaría "que horror, pobre gente, que alguien haga algo" y me dedicaría a lo mío. Pensando "menos mal que no pasó en la Argentina o en Japón".


Yo estuve dos veces en Sendai. La primera fue a los pocos meses de haber llegado a Japón. Había un evento organizado por el Ministerio de Transporte japonés un lunes, y me fui por mi cuenta el fin de semana. No me quedé en la ciudad de Sendai, sino que en la mañana del sábado agarré en dirección a la Bahía de Matsushima, una de las "Tres Mejores Vistas" de Japón. Me quedo vagando por la bahía, contemplando la vista de algunas de las 260 islas e islotes (shima) cubiertos de pinos (matsu). De ahí me tomé un tren a Ishinomaki (población pre-tsunami, 165.000).


Todo el viernes en el laburo me la paso chequeando mi facebook y siguiendo las noticias de Japón. Me encuentro con J., le pregunto si tiene noticias de F., me comenta que P. habló con Raúl, el Embajador, y que estaban todos los de la Embajada bien, y que no se sabía de víctimas argentinas. Veo que en el facebook S. me pone que ella y su familia están bien, pero que el marido de una amiga está varado en Ishinomaki y no hay novedades. Hay mucha gente incomunicada en la región, entonces todavía no lo cuentan como desaparecido sino que como incomunicado. El sábado me la paso chequeando a amigos, escuchando sus historias, y viendo cosas como esta, de lo que quedó de la costa cercana a Sendai y a la bahía de Matsushima.


Me bajé del tren en Ishinomaki, y frente a la estación me tomé un micro que se internaba en la península de Oshika. En los 90 minutos que duró el viaje hasta el pueblito ballenero de Ayukawa, el micro recorrió una ruta de montaña que serpenteaba para arriba y para abajo, internándose en una península de selva, montañas y pueblitos pesqueros. De Ayukawa me tomé un ferry a la isla de Kinkasan, en la punta de la península. En Kinkasan hay un templo shinto que es muy sagrado, Koganeyama, un  bar y tienda de recuerdos y una pensión. Nada más. Esa noche de sábado la pasé en esa pensión en la isla. Mirando por la bahía a la noche, unas pocas luces en el continente. Paz y tranquilidad totales.


Se pueden ver acá fotos del antes y el después del tsunami en la península de Oshika. Esos pueblitos pesqueros donde veía japoneses mayores cuidando sus barcos de pesca, señoras en los campos de arroz, pocos jóvenes, son los pueblos que el fin de semana vimos engolfados por la ola gigante. De Ishinomaki eran el señor que me llevó a conocer el "San Juan Bautista Maru", el galeón japonés que en 1614 cruzó el Pacífico, y su esposa, que me invitó mi primer dorayaki.


El segundo viaje a Sendai fue más triste. Fue el 12 de junio de 2002. Con un grupo de amigos alquilamos una van por el día y nos fuimos a Sendai envueltos en la bandera argentina. Fuimos (je je je) a buscar el resultado ante Suecia, y volvimos con las manos vacías. Un empate y quedamos fuera del Mundial. Un partido horrible.


En Fukushima hay un pueblito costero llamado Hirono (población pre-tsunami: 6.000 habitantes). En su sitio web, todavía cuentan con orgullo como en el 2002 Hirono fue la sede que alojó al seleccionado argentino de fútbol, en el complejo conocido como J-Village. Estuve en Hirono un par de veces, incluso un día que el seleccionado argentino hacía una práctica abierta al público. Los pendejitos que agitaban las banderas argentinas, ansiosos por una foto con Verón o con el Bati-Gol, hoy son adolescentes evacuados. A las pocas horas de que sonaran las sirenas anunciando el tsunami, empezaron otras órdenes urgentes de evacuación. Hirono queda a menos de 20 km de Okuma, donde está la central nuclear de Fukushima Dai-ichi. Una ola gigante, un par de explosiones, pueblos tranquilos que ahora hay que borrar de los mapas.


En estos momentos uno se da cuenta de sus verdaderas prioridades, y claramente no es culpa de las Malvinas que me importen tan poco. Uno no ama un pedazo de tierra en abstracto, sino que los sentimientos están vinculados a la gente que uno conoce y a los vínculos que va creando con ese pedazo de tierra. Unas islas que amo están hoy devastadas, y me doy cuenta que las blogudeces que pueda haber escrito sobre otras islas en las que nunca estuve no tienen ninguna importancia. Hice bien en sacar el texto del aire. No por ofensivo, sino por irrelevante.