viernes, 18 de marzo de 2011

Aguante Edano

Ayer mientras yo escribía mis blogudeces, Edano hablaba en su conferencia de prensa de las mañanas. Se lo notaba cansado. Empezó hablando sobre los procedimientos para hacer llegar ayuda a las áreas más damnificadas por el tsunami. Siguió comentando la charla telefónica entre Kan y Obama. Después ingresó en la tarea de explicar el trabajo de los helicópteros y los bomberos tirando agua a los reactores. Mantuvo las condiciones de evacuación (20 km, y de 20 a 30 km dentro de las casas), y pidió ayuda a la población para ayudar a atender a los evacuados que más lo necesiten: los mayores, los enfermos, las embarazadas. Pidió además que los médicos y enfermeros sigan haciendo el gran esfuerzo que vienen haciendo para atender a los que los necesitan.


Cuando un periodista le preguntó por la diferencia entre áreas de evacuación (Japón ordenó evacuar 20 km, y EE.UU. recomendó a sus ciudadanos no estar a menos de 80 km de las plantas), Edano contestó que entiende la decisión de EE.UU. de optar por una postura conservadora, pero eso también ocurre porque las autoridades estadounidenses no tienen establecido un sistema de monitoreo de radiactividad permanente en territorio japonés. En base a los datos en tiempo real, el gobierno japonés mantiene el radio de exclusión en 20 km.


En la conferencia de hoy, Edano dio detalles sobre los trabajos tendientes a restaurar la energía eléctrica en la planta. En ese sentido, indicó que parte del trabajo de cableado ya está hecho, y que se estima que se podría llegar a tener electricidad en la planta este mismo sábado. De cualquier forma, como ya había advertido el día anterior, tampoco hay que pensar que una vez que vuelva la electricidad y se restablezcan los sistemas de enfriamiento de emergencia la crisis está solucionada.


Hablando de los niveles de radiactividad, Edano explicó que las lecturas han sido muy altas en algunos lugares específicos dentro del complejo de la planta, pero que por el momento no se registran lecturas peligrosas para la salud humana en zonas habitadas. Que el gobierno está incrementando el monitoreo permanente de partículas radiactivas en el aire, y que se tomarán medidas ante cualquier cambio en la situación.


También estuve charlando con amigos en Tokio, y me dicen que la ciudad está muy cambiada. Para ahorrar energía en el medio de la ola polar, las familias calefaccionan un único ambiente de las casas y duermen juntos. J. me comentó que efectivamente en los supermercados hay mucho menos variedad que de costumbre, y que de repente vas a un supermercado y no hay papel higiénico o no hay buena variedad de pescados. Entonces están saliendo mucho a comer afuera, a restaurantes. Los trenes están funcionando con horarios de fin de semana, y muchas empresas han permitido el trabajo desde las casas.


Hablando con Y., me dijo que otro cambio notable es que no quedan extranjeros en Tokio. Me lo dijo con un tono medio aliviado, y se lo recriminé. Pero su respuesta fue clara: los extranjeros estaban mirando demasiada CNN y terminaban en pánico. El pánico es contagioso, y no era buena señal para el resto de la población que está tratando de mantener la calma en el medio de una situación de extrema gravedad. Aún a una semana del tsunami, el pánico sigue siendo más peligroso que la radiación.

jueves, 17 de marzo de 2011

Y ¿dónde está Edano?

Yukio Edano es el Jefe de Gabinete del gobierno japonés. El Aníbal Fernández de ellos. Es además la única persona que logra en estos momentos traer un poco de tranquilidad al pueblo japonés - aunque mientras escribo esto también hay una parte mía que entiende que los momentos de tranquilidad ya quedaron en el pasado. Ungido en el doble rol de tranquilizador-en-jefe y explicador-en-jefe, fue omnipresente todos estos días en los medios japoneses. El Telegraph lo comparó a Jack Bauer...


Con el traje de emergencia siempre puesto, nos fue explicando cada nuevo desarrollo en lenguaje claro y accesible. Sin negar las duras realidades de esta tragedia en cámara lenta, su principal contribución fue ir informando los riesgos potenciales de cada movimiento, los duros desafíos de esa carrera contra el tiempo que parecía en un primer momento que se podía ganar. Vestido de político nunca me había llamado la atención, pero en su rol de capitán del Titanic fue admirable. Informando de un incendio en plena madrugada, pidiendo a los ciudadanos que apaguen las luces y no compren comida en exceso, o repasando índices de radiactividad a 20 y 30 km de la planta.


Los desarrollos de esta mañana están explicados en este artículo del Daily Yomiuri. En estos mismos instantes se llevan a cabo los últimos intentos desesperados de buscar el milagro. No soy un especialista en temas nucleares, pero el sentido común me dice que no puede ser buena señal que un equipo de profesionales tratando de controlar el daño en el sitio sea reemplazado por helicópteros que tiran agua desde el aire.


Supuestamente esta tarde lograrían restablecer la provisión de energía en la Fukushima I, lo que permitiría restablecer los sistemas de refrigeración de emergencia.


Más allá de la angustia y del miedo, el pueblo japonés en estos días ha aprendido a confiar en Edano. Yo he aprendido a confiar en Edano. Como dice esta nota, los seguidores en twitter le piden que duerma (#edano_nero). NHK informa que la operación con los helicópteros no ha logrado bajar los niveles de radiactividad del reactor 3. Según el Asahi, está prácticamente confirmado que la totalidad del agua alrededor del reactor No 3 ya se evaporó, y el reactor estaría en contacto con el aire. Hace varias horas no lo escucho a Edano. Creo que necesito que me tranquilice...

martes, 15 de marzo de 2011

El viento sopla del norte

A las 8:45 de la mañana del martes, hora japonesa (20:45 del lunes en la Argentina) una pequeña nota de NHK (el multimedios del gobierno japonés) anunciaba: "Planta Nuclear Fukushima I: El viento sopla del norte". En la nota se explicaba que no se están tomando mediciones meteorológicas en los alrededores de la central nuclear, pero que las características del viento en las estaciones cercanas hacen suponer que, en los alrededores de la central atómica en esa mañana de martes, el viento soplaba del norte.


No es mucho lo que se sabe de lo que está pasando en Fukushima, pero queda en claro que la situación se deterioró y que los sistemas de control de emergencia han fallado. La empresa (TEPCO) no ha sido del todo transparente en el manejo de la información, y los medios japoneses vienen advirtiendo durante el día del martes que la única respuesta oficial respecto a la gravedad de la situación es "No está claro". Es un cambio de discurso notable: hasta ahora, todos los mensajes de TEPCO eran en el sentido de tranquilizar a la población.


Pero si la información oficial es escasa, las señales son intranquilizadoras: Kan en persona anunció que se ha terminado la evacuación total de los 20 km a la redonda, y se ha solicitado a los habitantes que quedan entre el km 20 y el km 30 que no salgan de sus casas. Por otra parte, Asahi informa que el día martes se ha procedido a evacuar a casi todo el equipo de trabajo de las plantas, y quedan sólo los indispensables para tratar de controlar la situación. El comando suicida.


Lo que se sabe con certeza es que, en la madrugada del lunes para el martes, durante un número desconocido de horas y por distintas razones (parece que hubo una combinación de falla humana y de una válvula de seguridad que se trabó) el ejercicio de enfriamiento de las barras de combustible con una mezcla de agua de mar y boratos tuvo que ser suspendido. Que en esas horas el calor de las barras evaporó todo el líquido circundante y que las barras de combustible estuvieron expuestas y en contacto con la atmósfera. Cuando se volvió a inyectar líquido para tratar de controlar la situación, la presión resultante generó la tercera explosión.


El sábado Abel se preguntaba si la situación en Fukushima no generaría un cambio en la balanza de la opinión pública mundial sobre el tema de la energía y seguridad nucleares. La mayoría de los comentaristas consideró que no, que Fukushima no revestía la gravedad como para llevar a un replanteo sobre los peligros de una fusión de núcleo en zonas habitadas. Ese era el mismo argumento de TEPCO, y hasta ayer yo también pensaba lo mismo. Pero a las 8:45 de la mañana del martes, NHK anunció un cambio en la dirección del viento.

lunes, 14 de marzo de 2011

Amor por Sendai

Y pensar que el viernes a la mañana me desperté y me puse a revisar el post sobre las Malvinas, donde me cuestionaba si realmente las islas eran un lugar sagrado dentro de nuestro imaginario y si ese lugar las transformaba en un artículo de fe que no puede ser discutido bajo riesgo de caer en "traición a la patria". Cuando lo estaba por publicar, a eso de las 8:30, viene mi viejo, que estaba pasando unos días en casa, y me dice "Terremoto en Japón".


Mi primera reacción, todavía medio dormido, fue la típica japonesa: "¿y? Siempre hay terremotos en Japón...". Me contesta "No, este es en serio. Parece que se viene un tsunami de la gran 7." Ahí se me abrieron los ojos. Si hay algo que 6 años y medio de Japón te enseñan es que con los terremotos la tierra tiembla, te asustás y te volvés a tu casa, pero cuando tenés un tsunami es porque la mierda llegó al ventilador y contra eso no hay nada que la humanidad pueda hacer. Con un tsunami no se juega.


Abro las noticias en internet, y al ver el "8,8 Richter" en la pantalla el corazón se me sube a la boca. Lo primero que busco es el epicentro. Tohoku. Cazo el teléfono y empiezo a marcar números, medio desesperado. Cuando marco celulares, no hay reacción. Cuando marco fijos, la operadora japonesa dice "las líneas están congestionadas". La ficha empieza a caer de a poco, y medio como acto fallido y sin pensar aprieto el botón de publicar entrada. Y automáticamente me olvido de Malvinas y me paso a dedicar a las islas que realmente me importan.


Al tercer o cuarto intento logro comunicarme con la casa de Y., que está en Japón de vacaciones, y hablo con la vieja. Me dice que más allá del susto, en Tokio la cosa no fue grave. Que ella estaba sentada mirando la tele, y que todó tembló pero lo más grave que le ocurrió es que se le cayeron todas las tarjetas de año nuevo que todavía tenía arregladas sobre una mesa. Que a Y. el terremoto lo agarró esperando un tren en la estación de Oimachi, que se había comunicado para avisar que todo estaba bien y que estaba tratando de llegar a casa (no había transporte público).


Me comunico con un par de amigos más, H. me dice que hay mucha gente caminando por las calles, tratando de volver a sus casas, pero que más que el susto y el shock colectivo no hay daños grandes en la ciudad. Me cuenta que como es más fácil acceder a internet que celulares, por facebook está ofreciendo su casa, que queda estratégicamente ubicada cerca de la estación de Shinagawa, como lugar de refugio o descanso para los que están caminando.


Veo que hay un comentario de Mariano donde le interesa conocer mi opinión personal sobre las Malvinas, y mi impulso inicial es contestar que las Malvinas en ese momento en particular no me importan nada. Que si un terremoto y un tsunami las hubieran arrastado hasta la costa de África miraría la noticia en la tele, pensaría "que horror, pobre gente, que alguien haga algo" y me dedicaría a lo mío. Pensando "menos mal que no pasó en la Argentina o en Japón".


Yo estuve dos veces en Sendai. La primera fue a los pocos meses de haber llegado a Japón. Había un evento organizado por el Ministerio de Transporte japonés un lunes, y me fui por mi cuenta el fin de semana. No me quedé en la ciudad de Sendai, sino que en la mañana del sábado agarré en dirección a la Bahía de Matsushima, una de las "Tres Mejores Vistas" de Japón. Me quedo vagando por la bahía, contemplando la vista de algunas de las 260 islas e islotes (shima) cubiertos de pinos (matsu). De ahí me tomé un tren a Ishinomaki (población pre-tsunami, 165.000).


Todo el viernes en el laburo me la paso chequeando mi facebook y siguiendo las noticias de Japón. Me encuentro con J., le pregunto si tiene noticias de F., me comenta que P. habló con Raúl, el Embajador, y que estaban todos los de la Embajada bien, y que no se sabía de víctimas argentinas. Veo que en el facebook S. me pone que ella y su familia están bien, pero que el marido de una amiga está varado en Ishinomaki y no hay novedades. Hay mucha gente incomunicada en la región, entonces todavía no lo cuentan como desaparecido sino que como incomunicado. El sábado me la paso chequeando a amigos, escuchando sus historias, y viendo cosas como esta, de lo que quedó de la costa cercana a Sendai y a la bahía de Matsushima.


Me bajé del tren en Ishinomaki, y frente a la estación me tomé un micro que se internaba en la península de Oshika. En los 90 minutos que duró el viaje hasta el pueblito ballenero de Ayukawa, el micro recorrió una ruta de montaña que serpenteaba para arriba y para abajo, internándose en una península de selva, montañas y pueblitos pesqueros. De Ayukawa me tomé un ferry a la isla de Kinkasan, en la punta de la península. En Kinkasan hay un templo shinto que es muy sagrado, Koganeyama, un  bar y tienda de recuerdos y una pensión. Nada más. Esa noche de sábado la pasé en esa pensión en la isla. Mirando por la bahía a la noche, unas pocas luces en el continente. Paz y tranquilidad totales.


Se pueden ver acá fotos del antes y el después del tsunami en la península de Oshika. Esos pueblitos pesqueros donde veía japoneses mayores cuidando sus barcos de pesca, señoras en los campos de arroz, pocos jóvenes, son los pueblos que el fin de semana vimos engolfados por la ola gigante. De Ishinomaki eran el señor que me llevó a conocer el "San Juan Bautista Maru", el galeón japonés que en 1614 cruzó el Pacífico, y su esposa, que me invitó mi primer dorayaki.


El segundo viaje a Sendai fue más triste. Fue el 12 de junio de 2002. Con un grupo de amigos alquilamos una van por el día y nos fuimos a Sendai envueltos en la bandera argentina. Fuimos (je je je) a buscar el resultado ante Suecia, y volvimos con las manos vacías. Un empate y quedamos fuera del Mundial. Un partido horrible.


En Fukushima hay un pueblito costero llamado Hirono (población pre-tsunami: 6.000 habitantes). En su sitio web, todavía cuentan con orgullo como en el 2002 Hirono fue la sede que alojó al seleccionado argentino de fútbol, en el complejo conocido como J-Village. Estuve en Hirono un par de veces, incluso un día que el seleccionado argentino hacía una práctica abierta al público. Los pendejitos que agitaban las banderas argentinas, ansiosos por una foto con Verón o con el Bati-Gol, hoy son adolescentes evacuados. A las pocas horas de que sonaran las sirenas anunciando el tsunami, empezaron otras órdenes urgentes de evacuación. Hirono queda a menos de 20 km de Okuma, donde está la central nuclear de Fukushima Dai-ichi. Una ola gigante, un par de explosiones, pueblos tranquilos que ahora hay que borrar de los mapas.


En estos momentos uno se da cuenta de sus verdaderas prioridades, y claramente no es culpa de las Malvinas que me importen tan poco. Uno no ama un pedazo de tierra en abstracto, sino que los sentimientos están vinculados a la gente que uno conoce y a los vínculos que va creando con ese pedazo de tierra. Unas islas que amo están hoy devastadas, y me doy cuenta que las blogudeces que pueda haber escrito sobre otras islas en las que nunca estuve no tienen ninguna importancia. Hice bien en sacar el texto del aire. No por ofensivo, sino por irrelevante.

viernes, 11 de marzo de 2011

Las islas sagradas de la religión nacional argentina

Ayer por primera vez decidí dar de baja una entrada. No fueron las puteadas por comentarios o por mail, y no fue sólo el resultado de conversarlo con un par de amigos. De cierta forma, para cada buen argumento para eliminar el post surgía un buen contra argumento para mantenerlo. Alguien me dijo que tenía que dejarlo, que era una cuestión de libertad de expresión. Sí, yo sé que tengo la libertad de decir las boludeces que se me ocurran, y que tengo la libertad de insultar y ofender a un montón de gente. Pero también tengo la libertad de no hacerlo.


Por otra parte, y esto sí me parece importante, cualquier argentino tendría que tener la libertad de creer (y opinar en este sentido) que las islas son británicas, o la libertad de que el tema de esas islas de *pip* le chupe un reverendo *pop*. No es necesariamente mi caso. Como explicité en el post auto-censurado, yo creo que por derecho, geografía y corazón las islas son argentinas. Pero tengo algunos peros:



  • La realidad es que actualmente las islas están más cercanas a Londres que a Buenos Aires en términos políticos, sociales y culturales.
  • Me parece que hay muchos temas de nuestra agenda exterior (Mercosur, cambio climático, terrorismo, cooperación horizontal, promoción comercial, Unasur, seguridad nuclear e informática, lavado de dinero,  cambios en el sistema de la ONU y el FMI que permitan mayor peso y participación de los países en desarrollo y los menos desarrollados, entre otros) que merecen mayor atención.
  • Yo no me compro lo de "Ningún suelo más querido de la patria en la extensión", y hasta me atrevo a decir que es un mensaje perverso para pasarles a los chicos. Los estás adoctrinando a querer más a unas islas pobladas de gente que nos detesta que a su propio pueblo o ciudad, o que a Lomas de Zamora, Rosario o Tierra del Fuego.



Si todo esto se tratara de haber ofendido a lectores del Malvinense (donde se leen cosas como esta o esta, más allá que yo puedo respetar esto o esto) ni hubiera pensado en censurarme. Pero gente a quien respeto y admiro también me aconsejó moderarlo o eyectarlo. Y eso me deja pensando.


Cuando estaba en el ISEN, teníamos clases con Escudé. Una de las cosas que más me quedó de los eternos dos años del ISEN fueron sus clases. En un momento, nos leyó la historia de los países de Latinoamérica hispanoparlante como herramienta de creación de identidades nacionales donde antes existían divisiones administrativas de un mismo Imperio bajo una misma corona. En ese sentido, los países hemos construídos nuestros propios mitos, nuestras propias religiones nacionales con sus leyendas, sus dioses y sus demonios, sus lugares sagrados. Escudé dixit:


La verdad es que un mendocino es más parecido a un chileno que a un jujeño, que es más parecido a un boliviano que a un correntino, que es más parecido a un paraguayo que a un porteño, que es más parecido a un uruguayo que a un chaqueño. Entonces la historia argentina es la creación de elementos que unan a esas comunidades tanto más próximas a sus vecinos inmediatos que a un poder central en Buenos Aires.


Y las islas son un poco parte de ese cemento social que nos une. Es una causa en la que todos los argentinos podemos ponernos de acuerdo. En distinta medida, algunos fervientemente y otros menos, todos queremos que nos devuelvan las islas. Pero la delgada línea entre nacionalismo y chauvinismo es roja y fácil de derrapar. Amor a la patria o no, no debemos dejar que el manto de neblina nos obnubile la vista respecto a la realidad de la guerra y de los okupas que en ese momento habían tomado Balcarce 50.


Finalmente, uno también es humano, y tampoco come vidrio. Me doy cuenta que un periodista pelotudo (hay muchos, incluso que se sienten amenazados de muerte por bloggeros) en un día de pocas noticias puede sacar una notita de color titulada "diplomático propone cambiar Malvinas por museo" y tengo que ir a pasar una larga temporada en el consulado argentino en Chernobyl.


Por eso creo que siempre traté de zarparme con el lenguaje y ser conservador con el contenido. Los que son lectores más o menos habituales saben que no publico cables (con excepción de este altamente editado aviso de utilidad pública), no escribo sobre chusmerío interno, pongo opiniones personales que pueden ser más o menos extremas pero siempre es en base a información pública. Todo se resume a lo siguiente: no escribo este bloj con la intención de ofender a nadie. Como una vez puso Mariano de forma antológica, es una forma de hacer catarsis. Ninguno de nosotros está exento del eventual derrape (ni siquiera Lucas Carrasco) - aunque yo tiendo a sentirme en esto más próximo a la actitud de Mendieta.


Hace poco me zarpé con este post donde revelaba pensamientos oscuros en relación a cierto tipo de compatriotas, y familiares y amigos de Susana Alfano se enojaron. Pero en esa ocasión yo tenía argumentos para defenderme,  estaba seguro de lo que escribía, y ahora sólo tengo dudas. Es uno de esos momentos clave en la historia de un bloj, bla bla bla, je je je. Por eso creo que quiero escuchar las opiniones de mis lectores antes de republicar el texto (o descartarlo). Los que quieran ver el texto, me lo pueden pedir por mail.

jueves, 10 de marzo de 2011

Malvinas: la solución final

TEXTO TEMPORARIAMENTE SUJETO A AUTO-CENSURA

martes, 8 de marzo de 2011

Los 20

Bueno, siguiendo con eso de quedarse mirando el mar, escuchando música de la década pasada y escribiendo  lo que me viene a la cabeza, sigo como prometido con el post del otro día sobre los mejores discos de los '00.


Damien Rice - 9 (2006): mi lado romántico y meloso. Tengo una relación rara con las baladas. La clásica historia de amor me cansa, pero con Damien nada es clásico. Me encanta oírlo sufrir, como en Elephant o en Rootless Tree.

The National - Boxer (2007): el R.E.M. de los 2000. Los anti-Franz Ferdinand, una de esas bandas que va creciendo con el tiempo. Boxer es el cuarto disco, y es la banda de sonido perfecta para un domingo a la tarde, ganas de no hacer nada... El último de ellos, High Violet, es excelente. El 4 de abril estoy seguro en La Trastienda.

Plastikman - Closer (2003): ahora que lo pienso bien, este disco tendría que estar entre los 10 primeros. Quizá en el lugar de The Field. Disconnect sigue siendo uno de los mejores videos de la década (junto con Drop, de Cornelius). Pero el disco es tanto más: Ask YourselfPing Pong o Mind in Rewind.

Sufjan Stevens - Come On Feel The Illinoise! (2005) Este estuvo entre los diez primeros, pero al final me parece que envejeció un poco. Hubo un momento en que Sufjan producía mucho, y todo era bueno. Pero Sounds of Adz, el último, es muy flojo. Bueno, no es una manera de presentar un disco que nos entregó clásicos como Chicago o They Are Night Zombies!

Franz Ferdinand - Franz Ferdinand (2004): este disco marcó una época. Por 25 segundos y dos hitazos (Dark of the Matinée y Take me Out), pareció que FF iban a dominar el mundo. El segundo disco tenía un total de 3 temas buenos. El tercero, creo que ninguno.... Pero las corbatas de Alex Kapranos la siguen rompiendo.

Joanna Newsom - Have one on me (2010): lo anterior de Joanna me dejaba un gusto amargo. Sí, me gustaban algunos temas, pero esa onda retro-naive de niña prodigio me cansaba un poco. No sé, el harpa y todos esos temas sobre puentes y globoschauchas y porotosmonos y osos. Pero justo cuando me estaba olvidando de su existencia saca un disco triple (!) que me parte la cabeza. Sólo el hecho que largue el harpita y se anime a un tema como Good Intentions Paving Co. muestra su evolución.

Royksopp - Melody A.M. (2001): el público lo pide, y acá está. Este debut es imbatible: Poor Leno, Eple, Remind Me. Y los videos....

Jack Johnson - On & On (2003): que disco que me trae buenos recuerdos. Verano, playa, Jack Johnson en el repeat de la compactera del auto. Eran las épocas pre I-pod...

Cornelius - Point (2001): From Naka-Meguro to Everywhere. Música de mi rioba. Además de ser un discazo, tiene la colección con los mejores videos de la década, lejos. Sino, miren: Drop (y la versión alternativa), Point of View Point, Smoke, Another View Point. La creatividad de este muchacho no conoce limites...

LCD - This is Happening (2010): fue la década de LCD Soundystem. 3 discos perfectos... Entre Sound of Silver y este fue difícil elegir, entonces me quedé con el más antiguo. Más que discos, estos tipos hacen colecciones de himnos. En este caso, I Can Change, Drunk Girls, All I Want, y como siempre, el broche de oro del disco, Home. Me quedaría en la playa escuchando LCD el resto de mi vida...


Y ojo, para no hacer esta lista interminable, tuve que tomar decisiones muy duras. Quedaron afuera discazos como los de PJ Harvey, 100th Window de Massive Attack, todos los de Animal Collective, Silent Alarm de Bloc Party, Love Below y Speakerboxx de Outkast, los de Foo Fighters, Arular de M.I.A., Mirrored de Battles, Exit de Shugo Tokumaru, el de Fleet Foxes, Antidotes de Foals, los de Ricardo Villalobos, Wolfgang Amadeus Phoenix, Veckatimest de Grizzly Bear, el debut de XX y el de Vampire Weekend, sin ir más lejos.


Tengo que seguir con mi rutina de vacaciones, así que la lista de argentinos queda para otra ocasión...