Ayer lo volví a ver en el blog de ELY, pero transformado en FLAR - Fondo Latinoamericano de Reservas. El argumento de ELY es convicente: al no ser ninguno de sus miembros emisor de última instancia, en caso de una crisis global cuando todos los actores buscan hacerse de efectivo al mismo tiempo, el fondo no alcanza para satisfacer la demanda. Lo único que le criticaría al artículo de ELY es el título... yo estoy de acuerdo con el contenido, y particularmente con la conclusión:
la regionalización del FLAR es una muy buena noticia, pero sólo el primer paso para reducir la dependencia del FMI u otras ayudas contingentes.
Por eso no veo bien cuál sería el espejismo. En mi opinión, esto es una muy buena noticia por varias razones. En primer lugar, porque permite reforzar los eslabones débiles de la cadena. Como bien dice ELY, hoy en día los países en problemas están en Europa y la posición financiera de los latinoamericanos es buena. Pero nadie asegura que en el futuro esto sea siempre así, y es verdad lo que dice la comentarista Ana, que generalmente las crisis empiezan de forma secuencial.
Los especuladores atacan el eslabón débil de una cadena (como ocurrió en Gran Bretaña '92, Tailandia '97, Rusia '99, Argentina '01, Grecia '10), y un fondo común de reservas puede servir para prevenir un ataque especulativo contra un país sudamericano que eventualmente, por su situación financiera, sea visto como vulnerable.
En segundo lugar, el peer control funciona. La deuda multilateral no va a default, y los Estados siempre cumplen con ciertas obligaciones (en el caso argentino, la deuda del BNA se pagó puntualmente incluso durante el 2002). Como bien dice ELY, el FLAR puede ser usado para emitir deuda a bajo costo y reforzar las reservas de la región.
En tercer lugar, institucionalmente me parece mejor usar herramientas ya existentes, y no crear organismos nuevos. Una opinión personal sobre el Banco del Sur es que la resistencia a usar lo que ya existe y funciona bien (la CAF) es una de las principales razones de la demora en su creación. Por eso, me parece bueno que Argentina y Brasil se sumen al FLAR, y no crear un fondo nuevo.
Evidentemente el FLAR no nos va a blindar de las crisis internacionales. Es más, por mejor diseñado que esté, no es suficiente para hacer frente a una vulnerabilidad en uno de los grandes (Argentina, Brasil) que provoque una corrida bancaria y cambiaria de esas que conocemos. Pero también es verdad que el mismo FMI no sirve cuando la crisis es en EE.UU., Japón, China o Alemania.
Es una medida preventiva, una muestra de unidad en medio de un mundo volátil. Y esto viene a tono con el tema del día, las primarias y la aplastante victoria del amor. Hoy el pueblo se expresó en las urnas. La semana pasada, en la tele, vimos como ardía Londres. Antes, la novela del default estadounidense que no fue. Indignados en España, piquetes en Atenas. Y por casa, bien. Como diría Lucas, gracias a todo eso y mucho más, corazón, el amor siempre triunfa al final.
Los especuladores atacan el eslabón débil de una cadena (como ocurrió en Gran Bretaña '92, Tailandia '97, Rusia '99, Argentina '01, Grecia '10), y un fondo común de reservas puede servir para prevenir un ataque especulativo contra un país sudamericano que eventualmente, por su situación financiera, sea visto como vulnerable.
En segundo lugar, el peer control funciona. La deuda multilateral no va a default, y los Estados siempre cumplen con ciertas obligaciones (en el caso argentino, la deuda del BNA se pagó puntualmente incluso durante el 2002). Como bien dice ELY, el FLAR puede ser usado para emitir deuda a bajo costo y reforzar las reservas de la región.
En tercer lugar, institucionalmente me parece mejor usar herramientas ya existentes, y no crear organismos nuevos. Una opinión personal sobre el Banco del Sur es que la resistencia a usar lo que ya existe y funciona bien (la CAF) es una de las principales razones de la demora en su creación. Por eso, me parece bueno que Argentina y Brasil se sumen al FLAR, y no crear un fondo nuevo.
Evidentemente el FLAR no nos va a blindar de las crisis internacionales. Es más, por mejor diseñado que esté, no es suficiente para hacer frente a una vulnerabilidad en uno de los grandes (Argentina, Brasil) que provoque una corrida bancaria y cambiaria de esas que conocemos. Pero también es verdad que el mismo FMI no sirve cuando la crisis es en EE.UU., Japón, China o Alemania.
Es una medida preventiva, una muestra de unidad en medio de un mundo volátil. Y esto viene a tono con el tema del día, las primarias y la aplastante victoria del amor. Hoy el pueblo se expresó en las urnas. La semana pasada, en la tele, vimos como ardía Londres. Antes, la novela del default estadounidense que no fue. Indignados en España, piquetes en Atenas. Y por casa, bien. Como diría Lucas, gracias a todo eso y mucho más, corazón, el amor siempre triunfa al final.
