jueves, 17 de junio de 2010

Suprema

No, no voy a hablar de mi almuerzo más que tangencialmente. Ni de la actuación de Carlitos esta mañana. Quiero hablar de la Corte, y de un fallo en particular. Los que me conocen saben que las leyes no me interesan particularmente, y que me aburren las discusiones jurídicas. Pero también es muy raro encontrar un fallo o documento jurídico que refleje tan bien al Pequeño El de Adentro Ilustrado (PEDAI) en materia política, que en su página 1 afirma:

No puede ser, viejo, que juececitos del foro pedorro-administencioso de Catamarca se crean en el derecho de paralizar el país porque un legislador de morondanga se siente vulnerado y/o vulnerable. ¿Qué es esto, la justicia piquetera? ¿Dónde iremos a parar?

Y anteayer la Corte vino a poner las cosas en su lugar, pero con lenguaje jurídico (buscar Fallo T. 117. XLVI, del 15/06):

(N)ingún juez tiene en la República Argentina el poder de hacer caer la vigencia de una norma erga omnes ni nunca la tuvo desde la sanción de la Constitución de 1853/1860. Si no la tiene en la sentencia que decide el fondo de la cuestión, a fortiori menos aún puede ejercerla cautelarmente.

Y no se quedaron solo en eso, porque hurgaron más hondo en las ideas del Pedaismo, para afirmar que:

…un legislador no tendría legitimación activa cuando lo que trae a consideración de un tribunal de justicia es la reedición de un debate que ha perdido en el seno del Poder Legislativo por el juego de las mayorías y minorías respectivas... dicha legitimación podría eventualmente resultar admisible cuando se trata de la afectación de un interés concreto y directo a su respecto.

En tal sentido, citan a un fallo de EE.UU.:

De otro modo, admitir la legitimación en un grado que la identifique con el "generalizado interés de todos los ciudadanos en ejercicio de los poderes de gobierno...", "...deformaría las atribuciones del Poder Judicial en sus relaciones con el Ejecutivo y con la legislatura y lo expondría a la imputación de ejercer el gobierno por medio de medidas cautelares"

Porque este problemita no es exclusividad nuestra. Hace dos meses, Obama dijo:

And the core understanding of judicial restraint is, is that generally speaking, we should presume that the democratic processes and laws that are produced by the House and the Senate and state legislatures, et cetera, that the administrative process that goes with it is afforded some deference as long as core constitutional values are observed.

Que es justamente el mismo problemita que tenemos acá, ¿viste? Pero sigue la Corte alentando a la hinchada para frenar a los excesos de los jueces activistas políticos:

Y ello, se torna más llamativo en el caso … por lo cual se arribaría, como se dijo, al irrazonable resultado de extender una medida judicial a sujetos que no sólo no la han solicitado sino que, incluso, podrían no compartirla…

Como yo, por ejemplo. Que además hoy estuve en un casamiento, y me tuve que morfar que el juez que casó a los novios se mandara un discurso político. Habló de las papeleras, de Dios y la justicia, del matrimonio homosexual y comparó al casamiento con el Mundial de fulbo. Dice el PEDAI:

Todo facho y todo trosko argentinos tienen el derecho irrevocable de hacer política. Si por esas casualidades de la vida, el natalia aspirante a político es juez, que renuncie a sus foros y salga a la yeca a juntar votos.

Obvio que a los novios les dije que todo divino, y además el morfi estuvo realmente espectacular y estoy en deuda con la madre de la novia. Pero me tenía que descargar, porque mientras escuchaba a ese señor pensaba en las sabias palabras de la Corte:

la misión más delicada de la justicia es la de saber mantenerse dentro de la órbita de su jurisdicción, sin menoscabar las funciones que incumben a los demás poderes.

Y mis humildes palabras:

Olelé, olalá

Si esto no es restraint

El restraint ¿dónde está?